El ILLAC: En búsqueda de la reinvención del ecosistema del libro y la lectura

La reunión de ayer del Instituto del Libro y la Lectura (ILLAC) tenía la intención de buscar mecanismos para subvertir el orden en la industria editorial, cambiar los paradigmas que prevalecen en el ecosistema del libro y la lectura y buscar cómo generar un mejor futuro para quienes llevamos la palabra del autor al lector. ¡Y vaya que lo logramos! ¡Hasta un sismo causamos! Y no era para menos, porque después de más de año y medio de virtualidad, ayer celebramos una reunión presencial del ILLAC en las instalaciones de Solar/Ermitaño que ya extrañan nuestras míticas bacanales librescas. Iniciamos con un recorrido por nuestras instalaciones, esas que han visitado miles de visitantes a lo largo de muchos años: preproducción, impresión digital, encuadernación y acabados. Luego nos reunimos en la ya famosa Terraza del Ermitaño a comer pozole y tamales con unas sabrosas cervezas de por medio y procedimos a ocupar nuestros lugares en la sala de juntas, donde Claudia Bautista y Edgar Trejo, presidenta y secretario respectivamente de la Red de Librerías Independientes (RELI), Fernando Pascual, de Librerías El Sótano, Xiluén Zenker, CEO de Librántida, Noemí Ravelo, gerente de la Librería del Ermitaño, y yo, Alejandro Zenker, en representación del ILLAC, intercambiamos ideas. ¿El propósito? Hacer un análisis de la situación que prevalece en el ecosistema del libro y la lectura en México, examinar el contexto internacional, esbozar proyectos y trazar un mapa de ruta para que el futuro de autores, editores, libreros, bibliotecarios y demás fauna libresca enfrente un mejor futuro postpandémico. Coincidimos en que una organización no gubernamental, de la sociedad civil, como el ILLAC, es la mejor herramienta para esbozar y crear nuevos horizontes. Con muchas ideas y planes concretos de trabajo, nos despedimos en medio de una intensa lluvia para disfrutar del sismo que se hizo presente poco después para ratificarnos que es imperioso reunir voluntades para transformar presente y futuro del libro en México. Las puertas del ILLAC están abiertas a más interlocutores. La unión hace la fuerza, dice el dicho, y nunca ha aplicado con más certeza que hoy en día a nuestro ecosistema. ¡Bienvenidas las alianzas!