En busca del WiFi perfecto

En pandemia, la conectividad es esencial. Por eso, parte de nuestro tiempo lo dedicamos los últimos días a experimentar cómo mejorar la conexión a Internet. Como les había platicado, ya habíamos cambiado de Axtel a Totalplay, lo que hasta cierto punto mejoró la experiencia pues, al pasar Axtel a Izzi, el servicio se fue deteriorando tremendamente. Sin embargo, aún con Totalplay las cosas no se dieron como esperaba. Axtel nos daba un ancho de banda simétrico, de 200 mb tanto de subida como de bajada. Totalplay sólo ofrece una bajada decorosa, pero la subida la reduce al 10% de la acometida que tienes contratada. Si quieres más megas de subida, tienes que pagar extra. El caso es que a esto se sumó mi cambio de espacio de trabajo, al que la señal no llegaba adecuadamente. Así que decidí hacer un cambio drástico: sustituir los dos routers (uno de D-Link y otro de Apple) por un sistema mesh Deco 5 de tp-link. Éste sistema crea una red continua bastante amplia, lo que mejora la cobertura. Sin embargo, como son muchos los aparatos que conecto vía Ethernet (conexión RJ45), y sólo dos los puertos con los que cuenta cada uno de los tres Deco 5, incorporé unos switch de un gigabit y ocho puertos en dos áreas, con lo que pude conectar los aparatos sin problema. El resultado es, hasta ahora, satisfactorio. Aún no sé si mejor que el que había creado con los dos routers, pero pareciera que la señal es más continua y sólida en todas las áreas. Por supuesto, quedó un desmadre de cables. Así que le pedí auxilio a Noemí para quien el orden es su mero mole. Aquí viene un aspecto complementario de fundamental importancia: Estoy consciente de que no todos vivimos la pandemia igual. Noemí y yo tenemos la fortuna de llevarnos como uña y mugre y de compartir el gusto por la tecnología y por infinidad de otras cosas (los libros, la literatura, las mascotas, el trabajo, las redes sociales, la política, el fútbol y hasta el box, entre otras cosas más perversas). Eso ha hecho la convivencia en pandemia muy grata y placentera pues constantemente nos complementamos, como cuando nos clavamos en estas lides tecnológicas que ambos disfrutamos…