Nuevo orden… en mi oficina

Hoy Noemí se puso a ordenar mi oficina después del conversatorio de la RELI (Red de Librerías Independientes) en el marco de UANLeer. Mi escritorio quedó irreconocible. Desde que comenzó la pandemia preferí trabajar en la sala de la casa, en mi sillón, en lugar de subir a mi oficina que, de paso, suele ser muy fría. Claro, he tenido que aguantar el desmadre cotidiano de Nimue, nuestra prepuberta ingobernable, que habla y grita hasta por los codos. Pero ya arreglada mi oficina, y con el calorcito primaveral que comienza a predominar, creo que volveré a usar mi viejo lugar de trabajo. Antes solía llenarme de libros y papeles. Pero desde que nos recluimos, prácticamente todo se limita a archivos electrónicos. De tal suerte, todo el amontonadero de papeles databa de año y medio atrás. Supongo que esos tiempos de irracional uso de papel para cualquier pendejada habrán quedado atrás, y para bien. Pero por hoy hemos tirado la toalla. En cuanto lleguen nuestras hamburguesas nos iremos a ver la película “La Liga de la Justicia” de Zack Snyder, que dura cuatro horas. Un poco de banalidad no nos hará daño. A ver qué tal nos va.