Sobre mis inicios en el periodismo

Ahora que Noemí hizo limpieza en uno de los clósets, se encontró con varias reliquias. Entre ellas, una carta credencial que me identificaba como reportero de la revista “Sucesos para Todos” en 1971, cuando tenía escasos 16 años. Firmaba la carta Armando López Becerra, jefe de redacción, que me mandaba a las misiones más inverosímiles. Fue mi primera chamba en forma. Aún guardo en algún lugar los recibos de honorarios que entregaba y a los que les pegaba unos timbres con los que uno pagaba impuestos. Dirigía la revista Gustavo Alatriste, destacado director de cine (trajo a México a Buñuel y se casó con Silvia Pinal), con quien volvería a coincidir muchos años después y con quien sostuve largas conversaciones. Sucesos era en ese entonces (años setenta del siglo pasado) una revista de “destape”. Destacaba por los “atrevidos” artículos que publicaba así como por los desnudos que adornaban sus páginas. Allí conocí, entre muchos otros, por cierto, al caricaturista Magú, a quien encontraba siempre sentado en su restirador, en una de las plantas altas de la casona que ocupaba la revista. Comparada con Sucesos, nuestra revista Transgresiones fue una inocentada. ¡Y no saben cómo nos la hicieron cansada en Gobernación! En fin, siempre le he guardado particular cariño a esa extraordinaria experiencia que viví en mi adolescencia y que me permitió dar mis primeros pasos en el fascinante mundo del periodismo.