La semana de los agentes

La misión en estas semanas ha sido el entrenamiento y uso de agentes. He estado tan clavado en eso que incluso interrumpí la publicación regular del seguimiento que hago de lo que acontece en materia del desarrollo de la IA y de su incidencia en la educación, la edición y los hábitos de lectura, entre otros.

Para que se den una idea: esta semana trabajé, entre muchas otras cosas, en el rediseño total de las páginas web de nuestros proyectos editoriales, particularmente Solar (servicios editoriales), Autorántida (libros de autor) y Librántida (distribución internacional de libros bajo demanda). Lo que hice, una mezcla de WordPress con html, javascript y css, habría sido impensable hasta hace poco sin el auxilio de un equipo de diseñadores y programadores web. Ahora, lo hice yo solo. La primera página me tomó varios días. Las otras, unas horas cada una.

Paralelamente he estado experimentando con el uso de agentes de IA que realizan infinidad de tareas que, una vez concluidas, yo reviso e implemento si es el caso. Lo que más me ha gustado y más uso es Claude Code, que tiene unas capacidades fantásticas. Codex también, pero Claude ya había tomado la delantera. Para quienes sólo usan ChatGPT, ya pueden usar sus agentes que son cada vez más poderosos y cuentan con plantillas para rápida implementación. Yo había dejado de usar a Molti, mi agente OpenClaw —el agente CLI de código abierto— que corre por separado en una Mac mini. Pero hace unos días OpenAI —que compró OpenClaw— liberó el uso de ChatGPT para usarse en OpenClaw, lo que ha fortalecido sus poderes agénticos enormemente.

Las cosas se van acelerando mucho, e intuyo que en los próximos meses contaremos con muchas más herramientas. Google lanza las suyas con singular alegría, y xAI también va dando la batalla.

Yo sigo trabajando en múltiples proyectos a la vez, lo que me divierte mucho. También Noemí está incursionando en la generación de imágenes y videos con IA, lo que me da mucho gusto porque tenemos capacidad de sobra para dar rienda suelta a nuestra imaginación.

Por lo pronto, seguimos cada uno con sus proyectos. Nimue terminando la secundaria y preparándose para entrar a la prepa. Noemí entregada al jardín que estamos creando y yo, pegado a mis computadoras y trabajando de cerca con Xiluén en nuestros proyectos editoriales.

Mañana retomaré la publicación del seguimiento periódico de los cambios en los que estamos inmersos en esta época e incorporaré una bitácora semanal de lo que ocurre en el ecosistema del libro y la lectura. Mientras, hoy toca contemplar la lluvia que está regando nuestras plantas, que ya andan medio ahogadas por el calor. ¡Feliz domingo!


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