{"id":76,"date":"2008-10-25T22:21:42","date_gmt":"2008-10-26T04:21:42","guid":{"rendered":"http:\/\/alejandrozenker.com\/editor\/?p=76"},"modified":"2013-08-26T13:10:40","modified_gmt":"2013-08-26T18:10:40","slug":"de-como-se-puede-vivir-sin-correctores-pero-por-que-siguen-siendo-imprescindibles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/2008\/10\/25\/de-como-se-puede-vivir-sin-correctores-pero-por-que-siguen-siendo-imprescindibles\/","title":{"rendered":"De c\u00f3mo se puede vivir sin correctores, pero por qu\u00e9 siguen siendo imprescindibles"},"content":{"rendered":"<p><strong>Intervenci\u00f3n con motivo del D\u00eda del corrector<br \/>\nS\u00e1bado 25 de octubre 2008<br \/>\nCentro Cultural Donceles 66<\/strong><\/p>\n<p><strong>Alejandro Zenker<\/strong><\/p>\n<p>Cuando me invitaron a participar con una ponencia en este D\u00eda del Corrector, dud\u00e9 por un momento. Tenemos la FIL de Guadalajara encima y eso significa trabajo a marchas forzadas para salir a tiempo con los proyectos. Sin embargo, me asalt\u00f3 una duda: \u00bfD\u00eda del Corrector? No hab\u00eda escuchado antes que, finalmente, al corrector se le diera su lugar. As\u00ed que, contra la sabia recomendaci\u00f3n de mis colaboradores, decid\u00ed aceptar gustoso. Y les explicar\u00e9 por qu\u00e9.<!--more--><\/p>\n<p>Dirijo una editorial independiente, Ediciones del Ermita\u00f1o, divisi\u00f3n editorial de una empresa de servicios llamada Solar, ambas con una trayectoria de casi 25 a\u00f1os. Desde nuestros inicios, el pilar de la empresa lo constituy\u00f3 algo que llamamos \u201ccuidado editorial\u201d. Se trata del departamento que se hace cargo de todo el proceso de producci\u00f3n editorial. Es decir, donde trabajan los correctores.<\/p>\n<p>Hace 25 a\u00f1os trabaj\u00e1bamos fundamentalmente para el Fondo de Cultura Econ\u00f3mica (FCE). Como me hab\u00eda ganado la confianza de la instituci\u00f3n como editor especializado, sobre todo en libros de gran complejidad tipogr\u00e1fica, me daban obras para realizar todo el proceso, es decir, generalmente hasta la entrega de pruebas finas. El proceso consist\u00eda en lo siguiente:<\/p>\n<p>1. Traducci\u00f3n (ocasionalmente).<br \/>\n2. Revisi\u00f3n y marcaje.<br \/>\n3. Cotejo en el caso de las traducciones.<br \/>\n4. Tipograf\u00eda.<br \/>\n5. Lectura de galeras.<br \/>\n6. Formaci\u00f3n de planas.<br \/>\n7. Primera lectura de planas.<br \/>\n8. Segunda lectura de planas.<br \/>\n9. Contraprueba.<\/p>\n<p>Suponiendo una traducci\u00f3n de por medio, est\u00e1bamos hablando de cinco procesos distintos de correcci\u00f3n. Ten\u00edamos como norma que cada uno de esos procesos lo ten\u00eda que realizar una persona distinta. Es decir, la lectura del original para realizar la revisi\u00f3n y el marcaje, que realizaba quien encabezaba el proceso, ya \u201ccontaminaba\u201d a esa persona, de tal suerte que la memoria fotogr\u00e1fica que mal que bien todos tenemos la incapacitaba para realizar una lectura de galeras, por lo que \u00e9sta deb\u00eda hacerla alguien m\u00e1s. Por otra parte, cada paso requer\u00eda de habilidades distintas, de manera que quien le\u00eda galeras no forzosamente era capaz de hacer la revisi\u00f3n y el marcaje de una obra, ni tampoco de leer primeras o segundas planas.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, ten\u00edamos un equipo de correctores (lectores) con diferentes aptitudes, entre los cuales hac\u00edan revisi\u00f3n y marcaje, lectura de galeras y revisi\u00f3n de planas. Pocos pod\u00edan hacer las tres cosas bien y nunca al menos en la misma obra. En esa \u00e9poca hab\u00eda tiempo. Un libro pod\u00eda tardarse un a\u00f1o o dos en ser producido y \u201cno hab\u00eda problema\u201d. El libro se tomaba su tiempo. El tiempo se respetaba.<\/p>\n<p>La labor del corrector se aprend\u00eda arduamente, como en la Edad Media. Uno se convert\u00eda en aprendiz de otro. Quien quer\u00eda entrar en el privilegiado c\u00edrculo de los cultos mal pagados, t\u00edmidamente adquir\u00eda por las buenas o le robaba furtivamente el conocimiento al otro, que no quer\u00eda soltarle de manera orquestada los secretos del oficio. El conocimiento era valioso, y a m\u00e1s burros, menos olotes. No hab\u00eda cursos de capacitaci\u00f3n, o eran muy contados e impartidos en editoriales para el personal de planta.<\/p>\n<p>Sabiendo eso, a principios de los a\u00f1os ochenta tuve la oportunidad de organizar los primeros Seminarios para la Formaci\u00f3n de Editores junto con Felipe Garrido, gerente editorial del FCE, y Margo Glantz, directora de Literatura del INBA. Los seminarios se llevaron a cabo en el Instituto Superior de Int\u00e9rpretes y Traductores (ISIT), del que yo era director. El primero de ellos fue muy significativo, porque quienes est\u00e1bamos en el estrado nos percatamos de que, m\u00e1s bien, los que estaban abajo deb\u00edan subir y darnos lecciones a nosotros. Tal era la avidez por comprender los nuevos vientos, por discutir lo que estaba aconteciendo y que apenas se perfilaba, que aquellos seminarios se convirtieron en espacios de reuni\u00f3n de profesionales, entre los que hab\u00eda no pocos de los m\u00e1s destacados editores del pa\u00eds. El caso es que los m\u00e1s j\u00f3venes nos aventur\u00e1bamos a presagiar cambios fuertes por el advenimiento de las nuevas tecnolog\u00edas, a lo que los veteranos respond\u00edan con desd\u00e9n, aunque no sin algo de preocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>De pronto cambiaron las cosas. Hab\u00edamos sufrido crisis financieras y no hab\u00eda dinero. Las instituciones, tanto editoriales como particularmente de educaci\u00f3n superior, despidieron a parte del personal y no hab\u00eda trabajo. Un d\u00eda llegu\u00e9 al Fondo de Cultura y quien me recibi\u00f3 me dijo: \u201cAqu\u00ed est\u00e1 este libro. Te doy tres meses para producirlo y no te puedo pagar cuidado editorial\u201d. Por \u201ccuidado editorial\u201d entend\u00edamos un porcentaje adicional sobre lo que se cobraba por cada rubro de producci\u00f3n y se justificaba porque nos hac\u00edamos cargo de toda la responsabilidad. \u00bfTres meses? \u00bfPara un libro para el que normalmente cont\u00e1bamos con un a\u00f1o? No hab\u00eda remedio y no ten\u00edamos suficiente trabajo, as\u00ed que acept\u00e9 el reto con una condici\u00f3n: cambiar\u00edamos la metodolog\u00eda de trabajo. No hubo objeci\u00f3n. Para salir en esos tres meses tuve que hacer otra cosa inaceptable en ese entonces: repartir la lectura de los cap\u00edtulos entre varios correctores.<\/p>\n<p>S\u00f3lo la revisi\u00f3n final estar\u00eda en manos de un solo lector que se centrar\u00eda en los aspectos cr\u00edticos del libro, es decir, uniformidad terminol\u00f3gica, congruencia tipogr\u00e1fica, correspondencia entre llamadas y notas al pie, foliaci\u00f3n, numeraci\u00f3n de cap\u00edtulos, \u00edndices, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>A partir de entonces ya nada fue igual. De pronto ya no hab\u00eda tres, sino s\u00f3lo dos meses disponibles. En una ocasi\u00f3n tuvimos que producir un libro de m\u00e1s de 600 p\u00e1ginas en s\u00f3lo dos semanas. Una locura. Pero siempre salimos adelante, siempre cumplimos con los tiempos. Rompimos una y otra vez con las normas que nos hab\u00edamos impuesto, y las entidades editoriales para las que trabaj\u00e1bamos prefer\u00edan velocidad y bajo costo a pulcritud editorial. No era raro que me dijeran: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 lees tantas veces el mismo texto? Con una lectura basta\u201d. La labor silenciosa del corrector se convirti\u00f3 en la m\u00e1s despreciada, la m\u00e1s ignorada.<\/p>\n<p>Atr\u00e1s quedaron las tertulias con Al\u00ed Chumacero y Felipe Garrido sobre la manera de ganar una colita, de superar una viuda, de evitar callejones. Desapareci\u00f3 el linotipo, las composer, las viejas fotocomponedoras que nos arrojaban los rollos de galeras que luego cort\u00e1bamos para pegar los tramos en los cartones, talacha del \u201cpeistopero\u201d. La computadora se hizo cargo. Y con ella no falt\u00f3 quien estaba seguro de que lo \u00fanico que hac\u00eda falta era pasar el texto por una revisi\u00f3n ortogr\u00e1fica autom\u00e1tica. La devaluaci\u00f3n definitiva del corrector sobrevino. Hasta que uno y otro desastre, las quejas de los lectores, la indignaci\u00f3n de los jefes que, al recibir los libros terminados, encontraban infinidad de erratas, comenz\u00f3 a revitalizar la imagen de quien, calladamente, est\u00e1 all\u00ed, buscando y erradicando erratas.<br \/>\nAlgunos compa\u00f1eros manifestaban su tristeza porque nadie notaba su trabajo, pero finalmente ca\u00edan en la cuenta de que, precisamente, de eso se trataba: de que no se notara. Nadie nota la mano del corrector de un libro bien producido. Todos despotrican cuando se nota su trabajo, es decir, su mal trabajo cuando el libro sale lleno de erratas.<\/p>\n<p>La labor que realizamos en Solar y Ediciones del Ermita\u00f1o se nutri\u00f3 de la experiencia de estos 25 a\u00f1os. En un principio fui yo quien transmiti\u00f3 los conocimientos adquiridos a mis colaboradores que estaban a cargo del cuidado editorial, de las lecturas de los libros. Posteriormente, ellos fueron capacitando a sus sucesores, y cada uno fue a\u00f1adiendo sus experiencias a lo heredado. Hoy contamos con un mayor bagaje de libros de referencia, de los que contamos con un buen arsenal, lo cual nos alivia, porque los viejos maestros han ido desapareciendo.<\/p>\n<p>Hoy seguimos capacitando a nuestro personal y explic\u00e1ndole en breves talleres lo esencial.<\/p>\n<p>De cualquier manera, el mundo produce hoy tal cantidad de material escrito, que no alcanzan los correctores disponibles. La velocidad a la que se transmite y requiere la informaci\u00f3n es tambi\u00e9n tal, que aunque hubiera un corrector disponible, en muchos casos no se har\u00eda (no se hace) uso de \u00e9l. El mundo necesita a los correctores, pero no lo sabe y vive cada vez m\u00e1s sin ellos; y, por otro lado, surgen m\u00e1s herramientas de correcci\u00f3n autom\u00e1tica que, sin lugar a dudas, son deficientes.<\/p>\n<p>Estoy convencido de que no s\u00f3lo la labor del corrector de estilo se tiene que profesionalizar, sino la de toda la cadena involucrada en el quehacer editorial.<\/p>\n<p>Por eso creamos la revista Quehacer Editorial, por eso impulsamos el Instituto del Libro y la Lectura, A.C. (www.illac.com.mx) dedicado a las ciencias y artes del libro, por eso tambi\u00e9n organizamos la Red Internacional de Editores y Proyectos Alternativos (RIEPA www.riepa.org), a la que los invito a integrarse. En estos espacios encontrar\u00e1n almas afines. Son un granito de arena que ponemos desde Solar y Ediciones del Ermita\u00f1o para hermanar voluntades. De all\u00ed quiz\u00e1 nazca lo necesario para convencer al mundo de que si bien puede publicar sin nosotros, lo har\u00eda mucho mejor si incorporara nuestro trabajo.<\/p>\n<p>*azh, 18\/10\/08<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenci\u00f3n con motivo del D\u00eda del corrector S\u00e1bado 25 de octubre 2008 Centro Cultural Donceles 66 Alejandro Zenker Cuando me invitaron a participar con una ponencia en este D\u00eda del Corrector, dud\u00e9 por un momento. Tenemos la FIL de Guadalajara encima y eso significa trabajo a marchas forzadas para salir a tiempo con los proyectos. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[3,6],"tags":[],"class_list":["post-76","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editor","category-presentaciones-y-ponencias"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pOdts-1e","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=76"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1027,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/76\/revisions\/1027"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=76"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=76"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=76"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}