{"id":729,"date":"2011-09-19T18:27:36","date_gmt":"2011-09-19T23:27:36","guid":{"rendered":"http:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/?p=729"},"modified":"2013-08-26T12:38:20","modified_gmt":"2013-08-26T17:38:20","slug":"de-la-bibliopobreza-a-la-bibliodiversidad-la-epoca-de-transicion-del-papel-al-soporte-electronico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/2011\/09\/19\/de-la-bibliopobreza-a-la-bibliodiversidad-la-epoca-de-transicion-del-papel-al-soporte-electronico\/","title":{"rendered":"De la bibliopobreza a la bibliodiversidad: la \u00e9poca de transici\u00f3n del papel al soporte electr\u00f3nico"},"content":{"rendered":"<p><strong>Simposio Internacional del Libro Electr\u00f3nico<\/strong><\/p>\n<p><strong>Septiembre 2011<\/strong><\/p>\n<p><strong>Alejandro Zenker<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y es que el <strong>soporte papel<\/strong> del libro moderno, as\u00ed como fue lo que permiti\u00f3 su desarrollo, proliferaci\u00f3n y penetraci\u00f3n en amplios segmentos de la poblaci\u00f3n mundial, pronto se convirti\u00f3 en su principal freno. Es decir, las caracter\u00edsticas f\u00edsicas del libro lo volvieron inmanejable, particularmente en pa\u00edses como M\u00e9xico, donde vivimos en medio de una enorme <em>bibliopobreza<\/em>.<!--more--><\/p>\n<p>Quiz\u00e1 debamos comenzar con un breve an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n que prevalece en el \u00e1mbito del libro en nuestro pa\u00eds. Si bien carecemos de estad\u00edsticas precisas, las pocas de las que disponemos nos permiten al menos dibujar el tama\u00f1o del problema. A una poblaci\u00f3n de m\u00e1s de 112 millones de habitantes en el 2010, seg\u00fan el inegi, corresponden 1\u00a0518 librer\u00edas registradas al 30 de junio de 2011, de acuerdo con el censo realizado por el Instituto de Desarrollo Profesional de Libreros (INDELI). Es decir, hay aproximadamente una librer\u00eda por cada 74\u00a0000 habitantes. Sin embargo, m\u00e1s de un tercio de las librer\u00edas se encuentran en el Distrito Federal. Para darnos una idea de la bibliopobreza que esto representa, hay que recordar que en M\u00e9xico hay 2\u00a0456 municipios. Es decir, no tenemos ni siquiera una librer\u00eda por municipio. Es m\u00e1s, Tlaxcala y Colima cuentan cada uno con s\u00f3lo tres librer\u00edas en todo el estado, Campeche con cuatro, Nayarit con seis, etc. Si la poblaci\u00f3n no tiene acceso a los libros, \u00bfc\u00f3mo vamos a pretender que se acerquen a la lectura? Por otro lado, la mayor parte de las librer\u00edas tiene un acervo muy limitado, es decir, exhibe predominantemente lo que puede vender con seguridad, los llamados <em>best sellers<\/em>, libros de texto, de autoayuda, etc. Por eso vivimos en un entorno <em>bestsellerizado<\/em>, lo cual atenta contra uno de los elementos m\u00e1s importantes para el desarrollo cultural de una naci\u00f3n: la bibliodiversidad, entendida como el derecho al acceso a toda la riqueza bibliogr\u00e1fica generada a lo largo de la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>En un estudio impulsado por Google junto con otras entidades en el a\u00f1o 2000, cuyos resultados fueron publicados en la revista <em>Science<\/em>, esa bibliodiversidad se estim\u00f3 en m\u00e1s de 130 millones de libros, de obras producidas a lo largo de la historia, sin contar peri\u00f3dicos ni revistas. De \u00e9stas, Google ya hab\u00eda digitalizado para esa fecha m\u00e1s de 15 millones. Pero Google no es la \u00fanica entidad empe\u00f1ada en volcar al formato electr\u00f3nico la riqueza bibliogr\u00e1fica producida hasta ahora. De tal suerte que, mientras en M\u00e9xico nos encontramos ante un panorama sombr\u00edo en cuanto a acceso a la bibliodiversidad basada en el libro con soporte papel, en el terreno del libro electr\u00f3nico la diversidad y biblio-disponibilidad son sorprendentes.<\/p>\n<p>Por otro lado, hasta ahora han sido tres los obst\u00e1culos principales que han frenado la expansi\u00f3n de la industria editorial en M\u00e9xico: la deficiente distribuci\u00f3n, la carencia de puntos de venta (librer\u00edas) y el t\u00e1cito monopolio del Estado sobre la producci\u00f3n de libros de texto. El impacto de este \u00faltimo se deduce del an\u00e1lisis del mercado del libro en M\u00e9xico. De los 278.2 millones de ejemplares producidos en 2007 en nuestro pa\u00eds, el Estado produjo alrededor de 64%, la mayor parte destinada al sistema educativo. Pero independientemente de esto, la falta de una cultura de la lectura en el pa\u00eds, y por lo tanto de librer\u00edas y bibliotecas, condujo a que no se desarrollara un andamiaje adecuado de distribuci\u00f3n. As\u00ed las cosas, lo que llega a manos de los escasos lectores es poco y caro. Podr\u00edamos decir que si bien hist\u00f3ricamente fue acertada la pol\u00edtica inicial del Estado de impulsar el libro de texto gratuito, a la postre sus beneficios se revirtieron. Hoy, el acceso a la lectura de la poblaci\u00f3n pr\u00e1cticamente se limita, en gran parte, a esos libros de texto. Se lee por obligaci\u00f3n, no por placer, no por sed de diversi\u00f3n ni de conocimiento. Y al no darse una clara diferenciaci\u00f3n entre cultura y educaci\u00f3n \u2014y por ende entre lectura por placer y lectura escolarizada, obligatoria\u2014, se ha vacunado a gran parte de la poblaci\u00f3n contra el \u201cvicio\u201d de la lectura.<\/p>\n<p>Sin embargo, este panorama que parecer\u00eda ser apabullantemente deprimente podr\u00eda cambiar de manera radical y dar un vuelco si logr\u00e1ramos hacer jugar a favor de la lectura lo que hoy se opone a ella. Me explico.<\/p>\n<p>Imagino que muchos aqu\u00ed han escuchado ya los conceptos de \u201cnativo digital\u201d e \u201cinmigrante digital\u201d. Se trata b\u00e1sicamente de t\u00e9rminos que identifican como \u201cnativos\u201d a quienes nacieron y crecieron en la \u00e9poca de los dispositivos electr\u00f3nicos, es decir, consolas de juegos, tel\u00e9fonos celulares, computadoras, internet, etc. (desde 1980, y espec\u00edficamente 1990, para ac\u00e1, m\u00e1s o menos), con cerebros en plena evoluci\u00f3n, es decir, casi la totalidad de estudiantes universitarios en el mundo, frente a los \u201cinmigrantes\u201d, que somos todos aquellos que ya ten\u00edamos un cerebro adulto, desarrollado, cuando aconteci\u00f3 esta revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Inicialmente, part\u00edamos de que el rechazo a los libros electr\u00f3nicos era s\u00f3lo una cuesti\u00f3n generacional, es decir, unos est\u00e1bamos acostumbrados a leer sobre papel y los dispositivos de lectura electr\u00f3nica eran a\u00fan muy primitivos, mientras que los otros, los nativos, nacieron leyendo sobre esos dispositivos, ya m\u00e1s desarrollados, y por lo tanto mostraban menor resistencia a su uso. El problema, sin embargo, va mucho m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>A lo largo de los a\u00f1os nos hemos acostumbrado a especular con lo que pasa y lo que pasar\u00e1. La investigaci\u00f3n realizada en los terrenos de la transfiguraci\u00f3n del lector y la lectura es a\u00fan escasa, pero recientemente un equipo de estudiosos de la Universidad de California (ucla) decidi\u00f3 analizar el fen\u00f3meno del que hablamos. Con la ayuda de las doctoras Susan Bookheimer y Teena Moody, especialistas en neuropsicolog\u00eda y neuroimagen de la misma instituci\u00f3n, y formularon la siguiente hip\u00f3tesis: <strong>\u201clas b\u00fasquedas en internet y otras actividades <em>on-line<\/em> provocan alteraciones apreciables y r\u00e1pidas en el cableado neuronal del cerebro\u201d<\/strong>. Para comprobarla, usaron im\u00e1genes obtenidas por resonancia magn\u00e9tica para medir los caminos neuronales del cerebro durante una tarea habitual con la computadora, espec\u00edficamente buscar informaci\u00f3n exacta en Google. En t\u00e9rminos generales, los resultados mostraron patrones perfectamente diferenciados de actividad neuronal mientras unos y otros hac\u00edan las b\u00fasquedas. En s\u00edntesis, los estudios demuestran que \u201cel hecho de que el cerebro humano haya tardado tanto en evolucionar hasta alcanzar tal complejidad [como la de los inmigrantes digitales, es decir, nosotros], hace que la actual evoluci\u00f3n de la alta tecnolog\u00eda y en una sola generaci\u00f3n resulte tan extraordinaria. Hablamos de cambios importantes del cerebro que se producen en s\u00f3lo unas d\u00e9cadas y no a lo largo de milenios\u201d. Otros autores, como John Palfrey, de Harvard, y Urs Gasser, de la Universidad de St. Gallen, han se\u00f1alado lo mismo. Tambi\u00e9n Nicholas Carr advierte en sus espl\u00e9ndidos ensayos sobre estos cambios neuronales y los procesos de aprendizaje, reflexi\u00f3n y formas de lectura. \u00a0Pero m\u00e1s all\u00e1 de los hallazgos de estos investigadores que tratan de poner en un lenguaje m\u00e1s comprensible lo que est\u00e1 ocurriendo, poco a poco m\u00e1s universidades se han interesado en el tema desde un punto de vista cient\u00edfico.<\/p>\n<p>Gran parte de la poblaci\u00f3n en M\u00e9xico corresponde a esta nueva generaci\u00f3n. Y es que M\u00e9xico es un pa\u00eds fundamentalmente joven. El mundo, de hecho, se est\u00e1 dividiendo en dos polos: de acuerdo con estimaciones del Banco Mundial, en 2009 la poblaci\u00f3n en M\u00e9xico era de casi 108 millones de habitantes. De \u00e9stos \u2014basados en datos de 2003-2004\u2014, alrededor de 28 millones cursaban la educaci\u00f3n b\u00e1sica, la media superior, licenciaturas y posgrados. Es decir, casi 30% de la poblaci\u00f3n, con edades que oscilan entre los 3 y los 30 a\u00f1os, realizaba alg\u00fan tipo de estudios. Por supuesto, hay un grupo a\u00fan m\u00e1s numeroso dentro de ese rango que queda fuera de las estad\u00edsticas de los educandos. Tenemos datos m\u00e1s recientes, pero me remito a \u00e9stos para dar idea de las correspondencias estad\u00edsticas.\u00a0 Por otro lado, mientras que en algunos pa\u00edses la poblaci\u00f3n \u201crejuvenece\u201d, como es el caso de \u00c1frica, en que 44% tiene menos de 15 a\u00f1os, en otros, la poblaci\u00f3n envejece, como en Europa, donde tan solo 15% entra en ese rango de edad. En un futuro pr\u00f3ximo, nos dicen las estad\u00edsticas del Population Reference Bureau, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mundial vivir\u00e1 en \u00e1reas urbanas. La poblaci\u00f3n urbana en 2004 era casi la mitad de la mundial, mientras que en la d\u00e9cada de 1960 era de alrededor de una tercera parte. El mundo comienza a dividirse en dos partes: la juvenil y pobre (es decir, los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo), y la vieja y rica (Europa, particularmente). Mientras eso sucede, ante nuestros ojos acontece una revoluci\u00f3n que va m\u00e1s all\u00e1 de lo simplemente \u201ctecnol\u00f3gico\u201d. La humanidad se est\u00e1 transformando. Y con ella, el lector. Y con el lector, las perspectivas de un cambio radical en este mundo regido, hasta ahora, por mentes predigitales.<\/p>\n<p>En esta \u00e9poca de transici\u00f3n, nos encontramos ante una poblaci\u00f3n multigeneracional, es decir, una poblaci\u00f3n predigital que no comprende las nuevas tecnolog\u00edas, que no las asimila, en parte porque no las entiende y tambi\u00e9n porque nadie se las acerca; la poblaci\u00f3n inmigrante digital, es decir, quienes crecimos ya con mentes desarrolladas e inventamos o nos incorporamos a las nuevas tecnolog\u00edas, y finalmente los nativos digitales. El gran reto no s\u00f3lo consiste en comprender a esta \u00faltima generaci\u00f3n y responder a sus necesidades digitales, sino atender tambi\u00e9n a las otras, algunas de las cuales est\u00e1n incursionando en este nuevo entorno como verdaderos analfabetas funcionales, aun cuando las nuevas tecnolog\u00edas tienen todo para acercarlas e incluso ayudarlas a hacer lo que antes les resultaba imposible. Por ejemplo, los nuevos dispositivos de lectura basados en tinta electr\u00f3nica, como el Kindle, permiten no s\u00f3lo aumentar el tama\u00f1o de la tipograf\u00eda, de manera que quienes tienen algunas limitaciones visuales puedan leerlo, sino tambi\u00e9n activar otras caracter\u00edsticas, como la lectura rob\u00f3tica en voz alta, el diccionario incorporado y las b\u00fasquedas referenciales en Google, entre otras herramientas de ayuda, adem\u00e1s, por supuesto, de la opacidad de la pantalla que hacen de la experiencia lectora algo no s\u00f3lo similar al soporte papel, sino incluso superior. Para esto debemos romper con el mito de la \u201csuperioridad\u201d del papel sobre estas pantallas. Desde un punto de vista rom\u00e1ntico, suena bien y en ciertos entornos pregonarlo es pol\u00edticamente correcto, pero no ayuda a la urgente transici\u00f3n de un soporte al otro.<\/p>\n<p>Hay voces que buscan todo tipo de objeci\u00f3n al uso de las nuevas plataformas digitales. Despejado el tema de la supuesta superioridad del papel como soporte, queda el del precio, el de la dependencia de los nuevos dispositivos de la electricidad y la limitante del costo. Ya hay en este momento dispositivos que se alimentan de energ\u00eda solar, y cargadores que funcionan a partir de esa fuente de energ\u00eda. En cuanto al precio, el anuncio que hizo <em>Hewlett-Packard<\/em> de que se retirar\u00eda del mercado masivo de las PC, e incluso de las tabletas electr\u00f3nicas, hizo que el precio de la computadora que acababan de lanzar bajara a menos de 100 d\u00f3lares. Las ventas fueron tan exitosas, que HP orden\u00f3 nuevas remesas de su tableta a ese precio. Hoy, los analistas estiman que no pasar\u00e1 mucho tiempo (unos cuantos a\u00f1os) para que el precio de algunas tabletas ronde tan s\u00f3lo los 20 d\u00f3lares. Est\u00e1 pasando lo que en alg\u00fan momento sucedi\u00f3 con las calculadoras electr\u00f3nicas. Hoy su precio ya no es significativo. Pronto, el precio de las tabletas tampoco ser\u00e1 gravoso. Lo importante ser\u00e1 la conectividad y las aplicaciones.<\/p>\n<p>Sin embargo, el gran cambio en M\u00e9xico vendr\u00e1 cuando se tome una determinaci\u00f3n que es vital: la implantaci\u00f3n del libro de texto como libro electr\u00f3nico por medio de tabletas. Porque lo importante no es el soporte, el contenedor, sino los contenidos. Aunque las capacidades del contenedor s\u00ed hacen una diferencia. No es lo mismo el texto est\u00e1tico del libro de texto actual, que el din\u00e1mico del libro de texto electr\u00f3nico. Esa medida, que deber\u00e1 tomarse pronto en nuestro pa\u00eds, dar\u00e1 un vuelco radical en muchos terrenos, e intuyo que dar\u00e1 pie a una verdadera revoluci\u00f3n educativa y cultural. El libro de texto electr\u00f3nico abrir\u00e1 un enorme campo de desarrollo no s\u00f3lo de aplicaciones, sino de metodolog\u00eda educativa, como ya lo est\u00e1n haciendo las redes sociales, como Facebook y Twitter, cada vez m\u00e1s usadas en los entornos acad\u00e9micos. De hecho, hay cada vez m\u00e1s universidades trabajando con ese esquema. Pero nos encontramos en los inicios. Ya hay numerosas iniciativas no s\u00f3lo para el desarrollo de aplicaciones para el campo educativo, sino incluso de tabletas especialmente dise\u00f1adas para la vida acad\u00e9mica (Kno). La transici\u00f3n del libro de texto con soporte papel al libro de texto digital dar\u00e1 origen a nuevas generaciones de nativos digitales cuyo desempe\u00f1o acad\u00e9mico ser\u00e1 muy superior al actual. El libro electr\u00f3nico permitir\u00e1 no s\u00f3lo mejorar la calidad educativa en el aula, sino apuntalar los conocimientos de los educandos a partir de aplicaciones de refuerzo que incorporar\u00e1n no s\u00f3lo el juego, sino tambi\u00e9n otros recursos multimedia que har\u00e1n del aprendizaje una actividad realmente adictiva.<\/p>\n<p>Todo esto llevar\u00e1, como de hecho ya sucede, a una redefinici\u00f3n del concepto mismo de \u201clibro\u201d. Hoy nos seguimos refiriendo a las aplicaciones que est\u00e1n emergiendo como \u201clibros\u201d con el ep\u00edteto de \u201celectr\u00f3nicos\u201d, cuando en realidad estamos viendo el desarrollo de funciones que van m\u00e1s all\u00e1 del \u201clibro\u201d tradicional. Era quiz\u00e1 correcto hablar de \u201clibro electr\u00f3nico\u201d en la medida en que se trataba simplemente del cambio de soporte, es decir, cuando trasladamos un discurso lineal de texto e im\u00e1genes del papel al soporte electr\u00f3nico. Pero lo que se est\u00e1 desarrollando hoy en d\u00eda comienza a ser\u2026 otra cosa.<\/p>\n<p>Estos cambios nos enfrentan a un nuevo reto en materia educativa: ense\u00f1ar a moverse en el entorno digital. No s\u00f3lo ense\u00f1arle a los alumnos, que en buena medida ya lo hacen, sino particularmente a los maestros, pues es parad\u00f3jico que \u00e9stos, analfabetas digitales, pretendan ense\u00f1arles a los ya alfabetizados. Y es que no se trata s\u00f3lo de saber usar los aparatos y las piezas de <em>software<\/em>, hoy llamadas aplicaciones. Es imperioso dotar a las distintas generaciones de habilidades para aprovechar al m\u00e1ximo las nuevas herramientas. Las pol\u00edticas p\u00fablicas en materia educativa y cultural deber\u00e1n responder a estos cambios. Tenemos frente a nosotros la enorme tarea de educar y reeducar a la poblaci\u00f3n. La urgencia se deriva de la inserci\u00f3n de M\u00e9xico en el \u00e1mbito internacional. Cada vez es m\u00e1s evidente que comienzan a desvanecerse las fronteras para crear la aldea global en la que rivalizan competencias intelectuales. Pa\u00edses que por miop\u00eda gubernamental queden atrasados, dif\u00edcilmente recuperar\u00e1n el paso. Hay ya temor de que el mundo se divida en pa\u00edses digitalmente alfabetizados y pa\u00edses digitalmente analfabetas. Por eso creo que en M\u00e9xico, en el actual sistema de libro de texto \u00fanico y gratuito, la situaci\u00f3n puede dar un vuelco y generar un importante cambio cualitativo si el gobierno entiende la urgencia y destina los recursos necesarios para acelerar el cambio, lo que va de la mano con inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n y desarrollo de novedosas aplicaciones educativas aunada a un cambio en materia de pol\u00edticas en el terreno de la conectividad. Pero tambi\u00e9n habr\u00e1 que invertir en investigaci\u00f3n en el terreno de la transfiguraci\u00f3n del lector y la lectura. Hoy, la conexi\u00f3n a internet debe ser no s\u00f3lo una prerrogativa, sino un derecho. Adem\u00e1s de la creaci\u00f3n de una infraestructura nacional de libre acceso a la banda ancha, es imperioso abrir el mercado a la competencia en materia de servicios conexos. No se trata ya simplemente de servicios de consumo unidireccionales, sino de una transformaci\u00f3n en la manera de vincularse de manera interactiva con los conocimientos, con las ciencias, con la tecnolog\u00eda y con las artes.<\/p>\n<p>La industria editorial seguir\u00e1 enfrentando, por lo tanto, una transformaci\u00f3n que llevar\u00e1 a su desaparici\u00f3n tal como la conocemos hasta ahora. Es predecible que las actuales entidades editoriales sean absorbidas por los consorcios de la comunicaci\u00f3n digital, y que, por lo tanto, enfrentemos la desaparici\u00f3n de la industria de las artes gr\u00e1ficas para dar lugar a la industria de las artes digitales. Esto, por cierto, es algo que debe atenderse con celeridad, porque decenas de miles de empleos se ir\u00e1n perdiendo paulatinamente, y muchos que hoy ejercen esos oficios no tendr\u00e1n ya d\u00f3nde desempe\u00f1arse, como antes sucedi\u00f3 con oficios que fueron desapareciendo desde que surgi\u00f3 la computadora y se extendi\u00f3 su uso hasta la fecha. El sector editorial tendr\u00e1 que adaptarse a las nuevas circunstancias, y los profesionales del libro deber\u00e1n reaprender en funci\u00f3n de las nuevas necesidades. La urgencia de una verdadera profesionalizaci\u00f3n del sector ser\u00e1 m\u00e1s evidente que nunca. La pregunta es si quienes hoy conforman la industria editorial podr\u00e1n efectuar esa conversi\u00f3n. Los editores suelen ser muy conservadores y se aferran a ideas y mecanismos, como lo han hecho al soporte papel. Hace ya m\u00e1s de 16 a\u00f1os que introdujimos en M\u00e9xico las primeras impresoras digitales para atender el mercado editorial. La industria tard\u00f3 m\u00e1s de 10 a\u00f1os en comenzar a incorporar su uso, a comprender su utilidad, y no ha sido sino a lo largo de los \u00faltimos tres a\u00f1os cuando cada vez m\u00e1s editores trabajan haciendo uso de ellas. Actualmente, cerca de 600 editores recurren en M\u00e9xico a la impresi\u00f3n bajo demanda (POD) para producir libros con soporte papel en tiros cortos. No obstante, si al medio editorial le tom\u00f3 13 a\u00f1os asimilar estas nuevas tecnolog\u00edas \u2014que ya son viejas\u2014, imaginemos que tardar\u00e1 lo mismo para incorporar el libro electr\u00f3nico. Ser\u00eda suicida. Hoy los tiempos transcurren m\u00e1s r\u00e1pido, es decir, los tiempos para adaptarse a los cambios son menores.<\/p>\n<p>Es previsible que se abrir\u00e1, con todo esto, un nuevo panorama para los editores independientes en la medida en que abracen las nuevas tecnolog\u00edas. Como ya ni la distribuci\u00f3n ni los puntos de venta ser\u00e1n limitantes, podr\u00e1n competir con imaginaci\u00f3n y creatividad como nunca antes. Para esto, dominar las redes sociales, reinventarlas, usarlas para vincularse con sus lectores y para que \u00e9stos, a su vez, se vinculen con los autores, ser\u00e1 una de las grandes diferencias entre un proyecto editorial y otro, am\u00e9n de los contenidos. Los mismos autores podr\u00e1n o no recurrir a un editor. Es m\u00e1s, el concepto de \u201cautor\u00eda\u201d est\u00e1 cambiando y dar\u00e1 lugar a nuevas figuras legales, donde cada vez habr\u00e1 m\u00e1s obras en las que habr\u00e1n intervenido numerosas manos, como sucede en la industria cinematogr\u00e1fica m\u00e1s que en la editorial. En ese sentido, es interesante observar el desarrollo que han tenido las <em>apps<\/em>, es decir, las aplicaciones. Un contenido gratuito puede dar lugar a elementos secundarios que constituyan el verdadero negocio para los autores y editores. En ellas uno encuentra aplicados, cada vez m\u00e1s, los conceptos multimedia: texto, ilustraciones, foto, video, sonido, animaci\u00f3n. Por otro lado, es previsible el florecimiento de un creciente sector que buscar\u00e1 que haya contenidos libres de derechos, de suerte que nos acerquemos a una verdadera sociedad de la informaci\u00f3n y del conocimiento. Hoy en d\u00eda tenemos acceso a m\u00e1s contenidos gratuitos a trav\u00e9s de la red de lo que jam\u00e1s en la historia se tuvo, y todo con s\u00f3lo una tableta o un tel\u00e9fono celular con conexi\u00f3n a internet. Semanas atr\u00e1s hac\u00eda el c\u00e1lculo de que al comprar una iPad 2, que hoy vale menos de $7\u00a0000 pesos, uno puede tener acceso a libros gratuitos de literatura universal y de muy buena calidad con un valor de m\u00e1s de $800\u00a0000 pesos en su equivalente a valor soporte papel, tan s\u00f3lo a partir de la tienda de Apple (iTunes). Y es que el libro electr\u00f3nico puede regalarse como gancho: el libro con soporte papel, dif\u00edcilmente.<\/p>\n<p>Con esta transformaci\u00f3n habr\u00e1 que reimaginar la cadena del libro. Las bibliotecas como espacios f\u00edsicos, tal como hoy las conocemos, dejar\u00e1n de tener sentido. Deber\u00e1n, quiz\u00e1, convertirse en espacios a los que los usuarios acudan no s\u00f3lo a hacer uso de dispositivos electr\u00f3nicos de consulta, sino para explorar nuevos dispositivos e incluso consolas de juego; donde encuentren recursos de experimentaci\u00f3n y desarrollo, donde se les capacite para un mejor uso de las nuevas tecnolog\u00edas. De igual manera, habr\u00e1 que preguntarse si seguir\u00e1n teniendo sentido las librer\u00edas como espacios f\u00edsicos. Librer\u00edas y bibliotecas migrar\u00e1n, como lo han estado haciendo, hacia internet. La funci\u00f3n orientadora de bibliotecarios y libreros cobrar\u00e1 nueva fuerza. La vez pasada hac\u00eda un s\u00edmil entre \u00e9stos y una gps (<em>Global Positioning System<\/em>). Un usuario puede saber a d\u00f3nde quiere llegar, pero sin la labor orientadora del bibliotecario o del librero, puede desviarse f\u00e1cilmente del camino y tardar m\u00e1s en llegar, o abandonar cansado el intento, como sucede cuando nos lanzamos a buscar una direcci\u00f3n en esta ciudad sin la gu\u00eda apropiada.<\/p>\n<p>Nos ha tocado vivir una \u00e9poca de revoluci\u00f3n y, en medio de \u00e9sta, una \u00e9poca de transici\u00f3n fascinante. Ante nosotros se abre un mundo de peligros y un universo de posibilidades. Hoy podemos imaginar el futuro e incidir en lo que vendr\u00e1. Llorarle al libro con soporte papel es cosa vana. Seguir\u00e1 existiendo un buen rato y despu\u00e9s quedar\u00e1 como objeto de culto, de arte. Lo que es vital es abrirnos a las oportunidades \u00fanicas que tenemos frente a nosotros. No podemos simplemente ver pasivamente c\u00f3mo el mercado determina el desenlace. Ser\u00eda no s\u00f3lo peligroso, sino pol\u00edtica, social y culturalmente criminal. Hoy, los diversos actores del libro y la lectura tenemos que trabajar en mancuerna. Para migrar contenidos a los nuevos soportes, para enriquecer la oferta con nuevas creaciones literarias basadas en ese mundo digital en el que nos desenvolvemos, pero tambi\u00e9n para impulsar esa tan necesaria revoluci\u00f3n educativa y cultural sin la que M\u00e9xico podr\u00eda quedarse no s\u00f3lo en el atraso, sino tambi\u00e9n en la periferia del mundo desarrollado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*azh\/19\/9\/2011<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nos encontramos, no cabe duda, en medio de una inmensa revoluci\u00f3n que algunos tipifican ya como la m\u00e1s importante desde la revoluci\u00f3n industrial. La digitalizaci\u00f3n permea m\u00e1s y m\u00e1s todos y cada uno de los aspectos de nuestras vidas, a tal grado que ha posibilitado movimientos sociales antes inimaginables. Y el libro no pod\u00eda sustraerse a lo que est\u00e1 sucediendo. Por fortuna. Intervenci\u00f3n de Alejandro Zenker en el Simposio Internacional del Libro Electr\u00f3nico, en septiembre 2011, realizado en el Museo Nacional de Antropolog\u00eda e Historia.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":733,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[3,6],"tags":[86,33,37,38,48,107,29,43,42,18,17,45,46,16,34,25,30,20,15],"class_list":["post-729","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-editor","category-presentaciones-y-ponencias","tag-www-alejandrozenker-com","tag-ciberliteratura","tag-diseno-editorial-y-nuevas-tecnologias","tag-dispositivos-electronicos-de-lectura","tag-ebooks","tag-ediciones-del-ermitano","tag-editores-independientes","tag-eink","tag-ipad","tag-lectores","tag-lectura","tag-librerias","tag-libreros","tag-libro","tag-libros-electronicos","tag-nuevas-tecnologias","tag-nuevos-editores","tag-nuevos-paradigmas-editoriales","tag-transfiguracion-del-libro-y-la-lectura"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/09\/IMG_0003.jpg","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pOdts-bL","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/729","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=729"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/729\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":964,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/729\/revisions\/964"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/733"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=729"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=729"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=729"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}