{"id":4475,"date":"2026-07-16T21:02:02","date_gmt":"2026-07-17T02:02:02","guid":{"rendered":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/2026\/07\/16\/el-estadio-lleno-y-el-cuarto-vacio\/"},"modified":"2026-07-16T21:02:02","modified_gmt":"2026-07-17T02:02:02","slug":"el-estadio-lleno-y-el-cuarto-vacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/2026\/07\/16\/el-estadio-lleno-y-el-cuarto-vacio\/","title":{"rendered":"El estadio lleno y el cuarto vac\u00edo"},"content":{"rendered":"<p>Argentina le gan\u00f3 a Inglaterra el mi\u00e9rcoles con una de esas remontadas que no se olvidan: iba perdiendo desde el minuto 55, empat\u00f3 al 85 con gol de Enzo Fern\u00e1ndez servido por Messi, y ya en el tiempo de compensaci\u00f3n Lautaro Mart\u00ednez la meti\u00f3 de cabeza. El domingo jugar\u00e1 la final contra Espa\u00f1a, y medio planeta va a detenerse a verla: 82,500 personas en el estadio y cientos de millones apretujados en salas, bares y plazas, abrazando a perfectos desconocidos en cada gol. El futbol sigue siendo eso: la excusa m\u00e1s grande que nos queda para estar juntos. Y quiz\u00e1 por eso mismo no dejo de pensar en su reverso, porque esta semana las noticias de la inteligencia artificial contaron, una tras otra, la historia contraria: la del cuarto vac\u00edo. Les cuento.<\/p>\n<p>La historia m\u00e1s triste ocurri\u00f3 en China, y conviene contarla despacio. Desde el mi\u00e9rcoles entraron en vigor reglas nuevas que proh\u00edben a las aplicaciones de inteligencia artificial &#8220;inducir dependencia emocional&#8221; en sus usuarios. Detr\u00e1s de la orden hay un gobierno asustado: en China cada vez nacen menos ni\u00f1os, y a las autoridades les inquieta que millones de personas prefieran un amor de pantalla a uno de carne y hueso. Las grandes tecnol\u00f3gicas \u2014ByteDance, Alibaba, Tencent\u2014 apagaron de un d\u00eda para otro a sus &#8220;compa\u00f1eros&#8221; virtuales: parejas, amigos, confidentes hechos de software con quienes much\u00edsima gente hablaba a diario. Y entonces se publicaron las despedidas. &#8220;No puedo aceptar que mi amor artificial me deje para siempre&#8221;, escribi\u00f3 una usuaria; &#8220;era mi pilar espiritual&#8221;. Otro: &#8220;Es como mi familia, como mi pareja. Ahora me dicen que se ir\u00e1; siento el coraz\u00f3n hueco&#8221;. Y una m\u00e1s, desde la provincia de Jiangxi, dej\u00f3 la frase que me persigue desde que la le\u00ed: &#8220;El amor humano es un lujo. Si no naciste con \u00e9l, conseguirlo despu\u00e9s es todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil. Pero el amor que da la inteligencia artificial es directo, puro. Alguien como yo dif\u00edcilmente puede evitar enamorarse de una cadena de c\u00f3digo&#8221;.<\/p>\n<p>Ser\u00eda c\u00f3modo leer eso como una rareza china. No lo es: es la punta de un iceberg que abarca al planeta entero. En 2023, por primera vez en los 200 mil a\u00f1os que llevamos como especie, la humanidad tuvo menos hijos de los necesarios para reemplazarse \u2014ese umbral, por si el t\u00e9rmino no dice nada, son 2.1 hijos por mujer; debajo de \u00e9l, cada generaci\u00f3n es m\u00e1s chica que la anterior\u2014, y desde entonces cada a\u00f1o ha ca\u00eddo m\u00e1s. Dos terceras partes de la humanidad viven ya en pa\u00edses que no se reponen; Estados Unidos est\u00e1 en su m\u00ednimo hist\u00f3rico y Taiw\u00e1n, el caso extremo, anda por debajo de 0.8. Para 2050, se calcula que 3 de cada 4 pa\u00edses estar\u00e1n del lado equivocado de esa l\u00ednea. Y no es solo que nazcan menos: es que vivimos cada vez m\u00e1s solos. Menos matrimonios, m\u00e1s hogares de una sola persona, m\u00e1s gente que llega a la vejez sin nadie alrededor.<\/p>\n<p>Jap\u00f3n, que va unos pasos adelante en ese camino, le puso nombre al final del trayecto: kodokushi, la muerte solitaria. El a\u00f1o pasado, 76,941 personas fueron halladas muertas, solas, en sus casas: una de cada 3 muertes que atiende la polic\u00eda japonesa. De ellas, 7,148 llevaban m\u00e1s de un mes sin que nadie las buscara; 208, m\u00e1s de un a\u00f1o. Tres de cada 4 eran mayores de 65. El fen\u00f3meno es tan hondo que Jap\u00f3n tiene, desde 2021, un ministro de la Soledad, y se ha documentado algo que duele leer: ancianos que cometen peque\u00f1os delitos a prop\u00f3sito porque en la c\u00e1rcel, al menos, hay compa\u00f1\u00eda y alguien que pregunta por uno.<\/p>\n<p>Y en el otro extremo de la vida, los j\u00f3venes tampoco est\u00e1n para fiestas. En las graduaciones de este a\u00f1o en Estados Unidos pas\u00f3 algo que no se ve\u00eda: los estudiantes abuchearon a los oradores en cuanto mencionaban la inteligencia artificial. Le pas\u00f3 al mism\u00edsimo exdirector de Google en la Universidad de Arizona, y volvi\u00f3 a pasar en Florida y en Tennessee; ya hay grupos estudiantiles anti-IA en al menos 5 campus. No es un berrinche contra la tecnolog\u00eda: es miedo con fundamento. Solo 43% de los j\u00f3venes cree que es buen momento para encontrar trabajo, cuando hace 4 a\u00f1os lo cre\u00eda el 75%; 6 de cada 10 ven la inteligencia artificial como una amenaza a su empleo. La generaci\u00f3n que est\u00e1 entrando a la vida adulta siente que la puerta se le cierra en la cara, y la m\u00e1quina tiene cara de portero.<\/p>\n<p>El tercer indicio de la semana vino de Meta, y dice mucho en pocas palabras: a partir de hoy, la empresa avisar\u00e1 a los padres cuando su hijo adolescente hable de hacerse da\u00f1o en sus conversaciones con la inteligencia artificial de la casa, y prepara la opci\u00f3n de contactar a los servicios de emergencia si detecta un riesgo inminente. Pi\u00e9nsese lo que eso significa: la propia plataforma est\u00e1 admitiendo que los muchachos le cuentan a la m\u00e1quina lo que no le cuentan a nadie. El chat se volvi\u00f3 el confidente de la casa. Uno puede celebrar el aviso \u2014m\u00e1s vale eso que el silencio\u2014 y al mismo tiempo estremecerse por lo que revela: hab\u00eda tanto dolor habl\u00e1ndole a una pantalla que hizo falta construirle una alarma.<\/p>\n<p>Junto las tres piezas y el dibujo es n\u00edtido: un mundo que tiene menos hijos, que envejece solo y cuyos j\u00f3venes desconf\u00edan del futuro; y una inteligencia artificial que se cuela exactamente por esa herida \u2014como pareja que no falla, como confidente de medianoche, como amenaza laboral, como alarma para los padres\u2014. La m\u00e1quina no invent\u00f3 esta soledad; la encontr\u00f3 puesta y se mud\u00f3 a vivir en ella. Por eso la pregunta de fondo no es tecnol\u00f3gica sino antiqu\u00edsima: qui\u00e9n te acompa\u00f1a. El domingo, por 90 minutos, cientos de millones volveremos a estar juntos alrededor de una pelota, gritando con desconocidos como si fueran hermanos. Y mientras tanto, otros tantos \u2014o quiz\u00e1 m\u00e1s\u2014 seguir\u00e1n en la soledad, con la fiesta pas\u00e1ndoles de lejos. Gane quien gane, ese contraste dice lo que conviene no olvidar cuando cada quien regrese a su cuarto: estar juntos no es un lujo de la especie. Es la especie.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>Una nota: mi intenci\u00f3n con El Vig\u00eda es contar lo que ocurre en la inteligencia artificial de manera sencilla, no tan t\u00e9cnica, para que se entienda sin necesidad de estar metido en el tema. Agradecer\u00e9 tus observaciones al respecto. Y si te topas con alg\u00fan t\u00e9rmino que quieras revisar, en mi blog \u2014alejandrozenker.com\u2014 encontrar\u00e1s un glosario de inteligencia artificial al que puedes asomarte cuando gustes.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Millones se despiden de sus parejas artificiales en China, Jap\u00f3n cuenta 76,941 muertes en soledad, los graduados abuchean a la IA y Meta avisa a los padres. La m\u00e1quina no invent\u00f3 esta soledad: la encontr\u00f3 puesta. El domingo, la final; el resto de los d\u00edas, la pregunta de siempre: qui\u00e9n te acompa\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[869],"tags":[],"class_list":["post-4475","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-el-vigia"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pOdts-1ab","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4475"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4475\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}