{"id":4457,"date":"2026-06-26T19:41:07","date_gmt":"2026-06-27T00:41:07","guid":{"rendered":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/2026\/06\/26\/el-poder-cambio-de-silla\/"},"modified":"2026-06-27T00:15:06","modified_gmt":"2026-06-27T05:15:06","slug":"el-poder-cambio-de-silla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/2026\/06\/26\/el-poder-cambio-de-silla\/","title":{"rendered":"El poder se sienta a la mesa"},"content":{"rendered":"<p>A veces, lo que pasa en la inteligencia artificial es cuesti\u00f3n de productos: que si un modelo nuevo, que si una funci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida. Lo que voy a contar aqu\u00ed es de otra cosa. Es de poder \u2014de qui\u00e9n manda, de qui\u00e9n se sienta a la mesa donde se decide\u2014. Y por primera vez, los que fabrican las m\u00e1quinas que piensan se sentaron en las sillas que durante medio siglo fueron exclusivas de presidentes y primeros ministros. Vale la pena contarlo despacio, porque es de esas cosas que se entienden mejor cuando se ven completas.<\/p>\n<p>Del 15 al 17 de junio, los siete pa\u00edses m\u00e1s ricos de Occidente \u2014Estados Unidos, Jap\u00f3n, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canad\u00e1, lo que se conoce como el G7\u2014 se reunieron como cada a\u00f1o, esta vez en \u00c9vian, a la orilla del lago de Ginebra, en los Alpes franceses. Hasta ah\u00ed, rutina. Lo que rompi\u00f3 el molde fue el almuerzo del d\u00eda 17. En esa mesa, junto a Donald Trump y al anfitri\u00f3n Emmanuel Macron, se sentaron Sam Altman (el due\u00f1o de ChatGPT), Dario Amodei (el de Claude) y Demis Hassabis (el de Google DeepMind), m\u00e1s una docena de jefes tecnol\u00f3gicos. No como invitados de adorno ni en un panel aparte: como parte central de la agenda, con el mismo peso en la conversaci\u00f3n que los mandatarios. Amodei, Altman y el jefe de inteligencia artificial de Meta hasta se tomaron la foto protocolaria con Macron y la bandera francesa detr\u00e1s \u2014esa foto que normalmente se le reserva a un jefe de Estado\u2014.<\/p>\n<p>Conviene detenerse en lo que eso significa. El G7 es, desde hace casi medio siglo, el club donde los gobiernos de Occidente se ponen de acuerdo sobre el rumbo de la econom\u00eda mundial. Que a esa mesa se siente el due\u00f1o de una empresa \u2014y no a pedir permiso, sino a proponer las reglas\u2014 es un cambio de fondo, no de protocolo. Amodei y Hassabis llegaron, de hecho, con una propuesta concreta: armar una alianza encabezada por Estados Unidos para decidir entre todos qui\u00e9n tiene acceso a los modelos m\u00e1s potentes, c\u00f3mo se reparten los chips que los hacen funcionar y c\u00f3mo se manejan los riesgos. Es decir, los fabricantes de la inteligencia artificial pidiendo gobernar la inteligencia artificial. Varios europeos lo miraron con recelo \u2014llevan meses inc\u00f3modos de que toda esta tecnolog\u00eda sea estadounidense, y la Comisi\u00f3n Europea acaba de lanzar su propio plan para no depender de Silicon Valley\u2014. Y hubo un ausente que dice tanto como los presentes: no hab\u00eda chinos. Esta foto es de un solo bando del mundo. La otra mitad del tablero \u2014Pek\u00edn, sus modelos, sus f\u00e1bricas de chips\u2014 no estaba en la mesa. Eso convierte la escena en algo m\u00e1s inquietante que una cumbre: es el primer retrato de una guerra fr\u00eda que se est\u00e1 dibujando con dos bloques de inteligencia artificial, uno occidental y otro chino, cada uno con sus reglas y sus recelos. Lo de \u00c9vian no es el final de nada. Es la foto inaugural.<\/p>\n<p>Mientras el poder se reacomodaba en los Alpes, la inteligencia misma cambiaba de forma en los laboratorios. Durante a\u00f1os, la carrera fue por el modelo m\u00e1s listo: uno solo, cada vez m\u00e1s grande y m\u00e1s caro. Hace poco empez\u00f3 a imponerse una idea distinta, y casi de sentido com\u00fan: que varias inteligencias artificiales trabajando juntas, como un comit\u00e9, deciden mejor que la m\u00e1s brillante por su cuenta. La empresa japonesa Sakana present\u00f3 un sistema llamado Fugu que, por dentro, consulta a varios modelos de punta a la vez \u2014los de Google, los de OpenAI, los de Anthropic\u2014 y entrega una sola respuesta: la que sale de hacerlos discutir entre ellos y quedarse con lo mejor de cada uno. \u00bfEl resultado? Le gana a cada uno de esos modelos por separado. La met\u00e1fora es vieja y muy humana: cuatro cabezas piensan mejor que una, siempre que haya quien sepa moderar la junta.<\/p>\n<p>Hay que decirlo con precisi\u00f3n, porque es f\u00e1cil exagerarlo. No apareci\u00f3 un cerebro nuevo m\u00e1s potente que todos. Lo que apareci\u00f3 es la orquesta. El modelo m\u00e1s capaz que ha existido, el Fable 5 de Anthropic, sigue retirado del p\u00fablico por un veto de exportaci\u00f3n del gobierno estadounidense, y no ha regresado pese a los rumores. Lo notable es que ya casi no hace falta ese s\u00faper-modelo \u00fanico: un comit\u00e9 de los modelos que s\u00ed est\u00e1n disponibles se le acerca, y a ratos lo iguala, nada m\u00e1s reparti\u00e9ndose el trabajo con cabeza. Si uno lo piensa, es el mismo movimiento que vimos en el G7: el futuro no parece un soberano todopoderoso, sino una mesa donde varios se coordinan. La inteligencia, como el poder, se est\u00e1 volviendo plural. Y eso cambia la pregunta que de verdad importa: ya no es &#8220;\u00bfcu\u00e1l es el mejor modelo?&#8221;, sino &#8220;\u00bfqui\u00e9n sabe dirigir la junta?&#8221;.<\/p>\n<p>Por si quedaban dudas de hasta d\u00f3nde est\u00e1 llegando todo esto, hubo adem\u00e1s una escena que hace diez a\u00f1os habr\u00eda sido de ciencia ficci\u00f3n. Edward Witten \u2014seguramente el f\u00edsico te\u00f3rico vivo m\u00e1s respetado del mundo, el \u00fanico que ha ganado la medalla Fields, el &#8220;Nobel de las matem\u00e1ticas&#8221;, sin ser matem\u00e1tico de profesi\u00f3n\u2014 public\u00f3 un trabajo sobre los rincones m\u00e1s abstractos de la f\u00edsica, esos donde se tocan la gravedad y el mundo cu\u00e1ntico. Y en los agradecimientos hizo algo sin precedente: le dio cr\u00e9dito a Claude, la inteligencia artificial de Anthropic, por haberlo ayudado a generalizar un c\u00e1lculo que \u00e9l solo hab\u00eda logrado resolver para los casos m\u00e1s simples.<\/p>\n<p>Vale la pena detenerse, porque es m\u00e1s grande de lo que suena. No se trata de que una IA le haya &#8220;hecho la tarea&#8221; a un estudiante, sino de que uno de los cerebros m\u00e1s finos del planeta reconozca, por escrito y en una publicaci\u00f3n cient\u00edfica, que una m\u00e1quina aport\u00f3 algo a un descubrimiento de frontera. La inteligencia artificial dej\u00f3 de ser la calculadora y empez\u00f3 a ser el colega que sugiere el siguiente paso. No descubre sola \u2014Witten puso la pregunta, el criterio y el riesgo de equivocarse\u2014, pero ya no es un simple instrumento: es un colaborador al que se cita por su nombre. Y si los problemas m\u00e1s dif\u00edciles que conoce la humanidad empiezan a resolverse as\u00ed, en d\u00fao, la pregunta que viene no es si las m\u00e1quinas piensan, sino qu\u00e9 vamos a alcanzar a entender ahora que tenemos quien nos ayude a cargar lo que antes nos quedaba grande.<\/p>\n<p>Toda esa inteligencia, por supuesto, vale oro. Y donde hay oro hay quien lo quiere sin trabajarlo. Anthropic, la empresa de Claude, le mand\u00f3 una carta al Senado de Estados Unidos acusando a Alibaba \u2014el gigante tecnol\u00f3gico chino, una especie de Amazon de aquel pa\u00eds\u2014 de haberle &#8220;extra\u00eddo il\u00edcitamente&#8221; sus capacidades. El m\u00e9todo tiene nombre t\u00e9cnico, destilaci\u00f3n, y una explicaci\u00f3n sencill\u00edsima: consiste en poner a una inteligencia artificial barata a copiar millones de respuestas de una cara y poderosa, para aprender de ella sin pagar el esfuerzo enorme de construirla desde cero. Es copiarle el examen al mejor de la clase, solo que 28.8 millones de veces. Seg\u00fan Anthropic, entre abril y junio un grupo ligado al laboratorio Qwen de Alibaba us\u00f3 casi 25 mil cuentas falsas para hacer exactamente eso, apuntando a lo m\u00e1s valioso de Claude: su habilidad para razonar y para programar tareas largas y complicadas.<\/p>\n<p>Es la primera vez que Anthropic se\u00f1ala con nombre y apellido a un gigante chino \u2014antes hab\u00eda acusado a empresas m\u00e1s peque\u00f1as\u2014, y no es casual que la denuncia haya ido a parar a un comit\u00e9 del Senado y no a un juzgado cualquiera: la est\u00e1n convirtiendo en asunto de Estado. Y aqu\u00ed se cierra el c\u00edrculo con lo de \u00c9vian. Aquella mesa sin chinos y esta carta contra una empresa china son la misma historia contada por sus dos lados: Occidente cerrando filas alrededor de su inteligencia artificial y acusando a China de tomar atajos para alcanzarla. Ll\u00e1menle como quieran, pero se parece cada vez m\u00e1s a una carrera armamentista \u2014solo que el arma es un programa que conversa, y el espionaje se hace con cuentas falsas y preguntas bien dise\u00f1adas\u2014. Lo que est\u00e1 en juego no es un producto: es qui\u00e9n va a tener la inteligencia m\u00e1s capaz del planeta, y bajo qu\u00e9 bandera.<\/p>\n<p>Y mientras los poderosos del mundo discut\u00edan qui\u00e9n manda en las m\u00e1quinas que piensan, en un pueblo diminuto de Quebec pasaba algo en sentido exactamente contrario. Terrasse-Vaudreuil, al oeste de Montreal, se convirti\u00f3 el 9 de junio en el primer municipio de Canad\u00e1 en reconocer a los \u00e1rboles como seres vivos con derechos propios: el derecho, dice la resoluci\u00f3n que sus concejales aprobaron por unanimidad, &#8220;a la vida, al crecimiento natural, a la integridad y a la regeneraci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>Hay algo hermoso y desconcertante en la coincidencia. La misma civilizaci\u00f3n que le est\u00e1 ense\u00f1ando a sus m\u00e1quinas a corregirse solas, a sentarse con los presidentes y a colaborar con los f\u00edsicos, se detuvo en un pueblito a reconocerle derechos a un \u00e1rbol. Le estamos dando biograf\u00eda jur\u00eddica a los robles mientras todav\u00eda no nos ponemos de acuerdo sobre qu\u00e9 es, exactamente, una persona \u2014y si una m\u00e1quina podr\u00eda llegar a serlo alg\u00fan d\u00eda\u2014. Quiz\u00e1 no sea una contradicci\u00f3n, sino la misma pregunta asomada por sus dos extremos: qu\u00e9 merece ser protegido, qu\u00e9 merece durar. Hace un siglo, en un cuarto de la colonia Roma, un hombre enfermo escribi\u00f3 a mano <em>la suave Patria<\/em> sin pedirle permiso a ning\u00fan tribunal ni a ninguna m\u00e1quina. Esa caligraf\u00eda no la gener\u00f3 nadie. Todav\u00eda.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>Una nota: mi intenci\u00f3n con El Vig\u00eda es contar lo que ocurre en la inteligencia artificial de manera sencilla, no tan t\u00e9cnica, para que se entienda sin necesidad de estar metido en el tema. Agradecer\u00e9 tus observaciones al respecto \u2014si algo no qued\u00f3 claro, d\u00edmelo: me sirve para afinar el rumbo\u2014. Y si en el camino te topas con alg\u00fan t\u00e9rmino que quieras revisar, en mi blog \u2014alejandrozenker.com\u2014 encontrar\u00e1s un glosario de inteligencia artificial al que puedes asomarte cuando gustes.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A veces, lo que pasa en la inteligencia artificial es cuesti\u00f3n de productos: que si un modelo nuevo, que si una funci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida. Lo que voy a contar aqu\u00ed es de otra cosa. Es de poder \u2014de qui\u00e9n manda, de qui\u00e9n se sienta a la mesa donde se decide\u2014. Y por primera vez, los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":4461,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[869],"tags":[],"class_list":["post-4457","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-el-vigia"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/8036D013-4F8C-41DC-B536-DEDCFBE86876.png","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pOdts-19T","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4457"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4457\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4459,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4457\/revisions\/4459"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4461"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}