{"id":43,"date":"2007-04-21T15:35:34","date_gmt":"2007-04-21T21:35:34","guid":{"rendered":"http:\/\/alejandrozenker.com\/editor\/?p=43"},"modified":"2010-02-06T15:16:20","modified_gmt":"2010-02-06T21:16:20","slug":"presentacion-de-la-revista-quehacer-editorial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/2007\/04\/21\/presentacion-de-la-revista-quehacer-editorial\/","title":{"rendered":"Presentaci\u00f3n de la revista Quehacer Editorial"},"content":{"rendered":"<p>Palabras de presentaci\u00f3n de Alejandro Zenker<br \/>\nFIL Guadlajara 2002<br \/>\nFIL Miner\u00eda 2003<\/p>\n<p>Muchas gracias por acompa\u00f1arnos en esta presentaci\u00f3n de una revista que pretende servir de foro de informaci\u00f3n, an\u00e1lisis y debate de nuestro quehacer editorial. Perm\u00edtanme explicarles someramente por qu\u00e9 creo que una revista de esta naturaleza puede servirnos a los editores en este momento en que estamos viviendo tantos cambios y afloran tantas interrogantes acerca de nuestro futuro profesional. Para ello me remontar\u00e9 unos a\u00f1os atr\u00e1s, casi veinte para ser precisos, cuando ejerc\u00eda como pedagogo y traductor, y ser editor era una ilusi\u00f3n que hab\u00eda acariciado gran parte de mi vida.<\/p>\n<p>Dirig\u00eda yo en ese entonces una instituci\u00f3n de educaci\u00f3n superior con licenciaturas en traducci\u00f3n e interpretaci\u00f3n, presid\u00eda la Asociaci\u00f3n de Traductores Profesionales, que hab\u00eda fundado tres a\u00f1os antes, y era miembro de la mesa directiva de la Asociaci\u00f3n Mexicana de Ling\u00fc\u00edstica Aplicada. Organizaba en aquel entonces muchas actividades en torno a la traducci\u00f3n, pero consideraba imprescindible tratar de manera interdisciplinaria los problemas que nos atormentaban. As\u00ed, igual organizaba encuentros de traductores que de ling\u00fcistas que de escritores. De estos \u00faltimos debido a la relaci\u00f3n que establec\u00ed con la Asociaci\u00f3n de Escritores de M\u00e9xico, que presid\u00eda en ese entonces Arturo Azuela. El caso es que pronto, en las actividades de traductores participaban igual ling\u00fcistas que escritores. Pero los traductores ten\u00edamos atravesado el trauma del editor que menospreciaba y tan mal pagaba nuestros servicios. As\u00ed, los editores pasaron a conformar parte de nuestro mundo, o nosotros parte del de ellos. El caso es que la interdisciplinariedad fue pronto fen\u00f3meno com\u00fan en nuestras actividades, y por ello no sorprendi\u00f3 que yo tomara la iniciativa de organizar los primeros Seminarios para la Formaci\u00f3n de Editores con Felipe Garrido, en aquel entonces gerente de producci\u00f3n del Fondo de Cultura Econ\u00f3mica y Margo Glantz, que ten\u00eda a su cargo la direcci\u00f3n de literatura del INBA.<\/p>\n<p>Entre las muchas discusiones que sosten\u00edamos en uno u otro foro afloraba siempre por parte de los traductores el mal pago de los editores y el temor a que los programas de traducci\u00f3n autom\u00e1tica, electr\u00f3nica, los pudieran llegar a desplazar, cosa que todo traductor digno rechazaba categ\u00f3ricamente, mientras que para los editores el tema recurrente era la falta de lectores, el costo elevado de producci\u00f3n del libro y de all\u00ed la imposibilidad de pagarle m\u00e1s a los traductores. Algunas discusiones, no pocas, giraron en torno a lo que la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica nos deparar\u00eda. \u00bfDesplazar\u00edan los emergentes programas de c\u00f3mputo a los tip\u00f3grafos y dise\u00f1adores, las impresoras l\u00e1ser a los linotipos y a las fotocomponedoras, los correctores integrados a los procesadores de palabras a los lectores de pruebas, los programas de traducci\u00f3n autom\u00e1tica a los traductores? Por supuesto las voces que negaban semejante negro futuro no se hac\u00edan esperar. Est\u00e1bamos en los inicios de la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica que hoy nos ha alcanzado.<\/p>\n<p>Cuando ideamos esos seminarios para la formaci\u00f3n de editores lo hicimos porque sent\u00edamos que era imprescindible impulsar la profesionalizaci\u00f3n del medio editorial. No exist\u00eda, como sigue sin existir, un programa acad\u00e9mico para la formaci\u00f3n de editores a nivel de licenciatura ni las vertientes t\u00e9cnicas propias del oficio. Los veteranos del medio transmit\u00edan sus conocimientos a sus j\u00f3venes aprendices, de tal suerte que ser editor con conocimientos t\u00e9cnicos del medio era como haber tenido la suerte de vivir una iniciaci\u00f3n en las misteriosas artes m\u00e1gicas del quehacer editorial.<\/p>\n<p>Sin embargo, las cosas fueron cambiando r\u00e1pido para todos. El desarrollo de la tecnolog\u00eda ha desempe\u00f1ado un papel fundamental en esta transformaci\u00f3n. Mientras que durante cientos de a\u00f1os la manera de producir libros y de comerciarlos vivi\u00f3 una evoluci\u00f3n relativamente lenta, de pronto nos enfrentamos a una transformaci\u00f3n muy r\u00e1pida que no ha tomado m\u00e1s de 20 a\u00f1os, y lo que se avecina anuncia cambios a\u00fan m\u00e1s vertiginosos. En estos veinte a\u00f1os, muchos que fueron nuestros maestros y ten\u00edan sus talleres o proyectos editoriales han desaparecido. Comenzaron rechazando la tecnolog\u00eda y sus alcances, luego no la comprendieron y terminaron desplazados.<\/p>\n<p>Hoy vivimos cierto caos, si se me permite la apreciaci\u00f3n. Hay infinidad de personas que ejercen el quehacer editorial sin contar con los m\u00e1s elementales conocimientos para hacerlo profesionalmente. Me refiero al ancho y amplio mundo de la edici\u00f3n. No s\u00f3lo la que ejercemos en las editoriales, propiamente, sino a la que practican en las instituciones universitarias, en las instituciones gubernamentales, en las empresas privadas.<\/p>\n<p>Perm\u00edtanme hacer una analog\u00eda con lo que sucedi\u00f3 en el terreno de la traducci\u00f3n. Al igual que la edici\u00f3n, que ha vivido un auge impresionante a lo largo del siglo XX, la traducci\u00f3n adquiri\u00f3 importancia con las guerras mundiales, particularmente la segunda, tras la cual los gobiernos entendieron su trascendencia en la toma de decisiones y en la comunicaci\u00f3n en un mundo conflictivo y luego cada vez m\u00e1s globalizado. Pero en un inicio la traducci\u00f3n la ejercieron quienes de alguna manera hab\u00edan adquirido conocimientos de varias lenguas. Poco a poco, esos artesanos de la lengua fueron reflexionando sobre su quehacer y definiendo las reglas b\u00e1sicas que hab\u00eda que acatar. En un lento proceso se fue perfilando la idea de la traducci\u00f3n como una profesi\u00f3n, del traductor como un profesional. Surgieron as\u00ed cursos, seminarios, diplomados, hasta llegar a las carreras t\u00e9cnicas, licenciaturas y maestr\u00edas. Pero no s\u00f3lo eso. Tambi\u00e9n la lucha por conquistar un reconocimiento social y acad\u00e9mico como profesionales. Cuando fundamos la ATP esa fue nuestra bandera: la capacitaci\u00f3n, la profesionalizaci\u00f3n y el reconocimiento.<\/p>\n<p>Creo que hoy, los editores enfrentamos un paradigma similar. Necesitamos profesionalizar nuestro quehacer, para lo cual necesitamos capacitaci\u00f3n, y tenemos que luchar para que se reconozca que para ejercer como editor se requieren credenciales acad\u00e9micas. Es un proceso paulatino. Yo no tengo una formaci\u00f3n acad\u00e9mica como editor, sino como pedagogo y traductor. Tuve la fortuna de tener muchos maestros notables del quehacer editorial en el camino. Pero esos maestros o han dejado de ejercer, o ya no est\u00e1n actualizados y no han incorporado las nuevas tecnolog\u00edas a sus conocimientos fundamentales.<\/p>\n<p>El reto es grande, pero impostergable. Si queremos hacer de \u00e9ste un pa\u00eds de lectores, los editores tenemos que desempe\u00f1ar un papel preponderante. El quehacer editorial es hoy una actividad interdisciplinaria en la que intervienen las ciencias del libro, o LA ciencia del libro. Ser editor no significa, hoy, simplemente escupir libros de la m\u00e1quina empresarial llamada editorial. Representa, m\u00e1s bien, saber qu\u00e9 editar, bien, desde el punto de vista del contenido, del dise\u00f1o, de la tipograf\u00eda, del cuidado editorial, y saber llevar ese contenido al lector. Significa comprender que nuestra misi\u00f3n no estriba simplemente en vender una mercanc\u00eda llamada libro, sino en encontrar caminos para hacer de la lectura un placer entre la poblaci\u00f3n. Significa ser profesionales en todo el sentido de la palabra y asumir un compromiso social y cultural.<\/p>\n<p>Para contribuir a eso hemos creado esta modesta revista cuyo primer n\u00famero ponemos hoy en sus manos. No es todav\u00eda el ideal de revista que tenemos contemplado, porque no hay tal ideal. Es simplemente una propuesta. Queremos que esta revista, que hoy hemos dise\u00f1ado como libro, viva una transformaci\u00f3n paulatina y aborde las tem\u00e1ticas que importan o deben importar al editor. Quehacer Editorial naci\u00f3 como libro. El a\u00f1o antepasado, que organizamos en la FIL de Guadalajara el Pabell\u00f3n Tecnol\u00f3gico, llevamos a cabo un coloquio sobre el libro y las nuevas tecnolog\u00edas y publicamos un libro con el mismo nombre. El segundo libro de la serie lo \u00edbamos a dedicar al problema de la lectura desde el punto de vista de los editores. Pero fue all\u00ed donde decidimos convertir ese esfuerzo en revista. \u00bfPor qu\u00e9? Porque hemos detectado esa necesidad de contar con foros de informaci\u00f3n, an\u00e1lisis y debate.<\/p>\n<p>Creo firmemente que, por modesto que sea este esfuerzo, es necesario, como igual creo que es impostergable crear un Instituto del Libro y la Lectura cuya misi\u00f3n sea impulsar la investigaci\u00f3n, la docencia y la difusi\u00f3n de las ciencias del libro.<\/p>\n<p>Espero que esta revista despierte su curiosidad y que los editores, que tanto apelamos a que la poblaci\u00f3n lea, nos convirtamos en lectores de lo que nuestros mismos colegas piensan, reflexionan, debaten, y nos convirtamos tambi\u00e9n en colaboradores, porque este es un espacio abierto al que todos est\u00e1n invitados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Palabras de presentaci\u00f3n de Alejandro Zenker FIL Guadlajara 2002 FIL Miner\u00eda 2003 Muchas gracias por acompa\u00f1arnos en esta presentaci\u00f3n de una revista que pretende servir de foro de informaci\u00f3n, an\u00e1lisis y debate de nuestro quehacer editorial. 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