{"id":251,"date":"2007-06-07T21:09:08","date_gmt":"2007-06-08T03:09:08","guid":{"rendered":"http:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/?p=251"},"modified":"2010-02-07T21:09:57","modified_gmt":"2010-02-08T03:09:57","slug":"la-profesionalizacion-del-editor-independiente-edita-2007","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/2007\/06\/07\/la-profesionalizacion-del-editor-independiente-edita-2007\/","title":{"rendered":"La profesionalizaci\u00f3n del editor independiente, EDITA 2007"},"content":{"rendered":"<p>Hace dos a\u00f1os, en el marco de un encuentro internacional de editores independientes en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, me pidieron que hablara sobre el mismo tema que abordar\u00e9 el d\u00eda de hoy, es decir, la profesionalizaci\u00f3n del editor independiente. Al reflexionar hoy al respecto, me pregunt\u00e9 si algo ha cambiado en este tiempo que ameritara escribir algo distinto. Despu\u00e9s de revisar el punto del que part\u00ed y las variables inherentes al tema, conclu\u00ed que no. Que lo planteado en ese entonces sigue siendo igual de vigente ahora.<\/p>\n<p>Tratar\u00e9 de contextualizar. Mi editorial, Ediciones del Ermita\u00f1o, tiene m\u00e1s de 20 a\u00f1os de existencia, y yo m\u00e1s de 35 de seguir el surgimiento, esplendor, decadencia y desaparici\u00f3n de innumerables proyectos que nacieron en buena medida como los que hoy veo emerger.<\/p>\n<p>Gran parte de las editoriales llamadas independientes nace de un mismo concepto: el deseo de un individuo, o grupo de individuos, de impulsar un proyecto editorial que, en el mejor de los casos, busca abrir puertas a propuestas literarias que los grandes conglomerados editoriales han decidido rechazar. Ese es un com\u00fan denominador de las editoriales independientes. Sin su existencia, sin <em>nuestra<\/em> existencia, el universo de libros publicados se reducir\u00eda notablemente, y nuestro prop\u00f3sito de lograr que la bibliodiversidad se extienda se vendr\u00eda abajo para dejarles a los grandes consocios editoriales globalizados el futuro de una humanidad cultural y literariamente empobrecida, sujeta a esa <em>bestsellerizaci\u00f3n<\/em> que cunde por el mundo.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed, tal vez, todos podr\u00edamos estar de acuerdo.<\/p>\n<p>El tema es la profesionalizaci\u00f3n del editor independiente. Aunque, en mi opini\u00f3n, lo \u201cindependiente\u201d lo podr\u00edamos dejar moment\u00e1neamente de lado, pues de igual manera las grandes editoriales requieren profesionalizar su labor en muchos sentidos. Sin embargo, las peque\u00f1as editoriales enfrentan una situaci\u00f3n peculiar. Como dec\u00eda antes, en gran parte del mundo son fruto del deseo de un individuo, o de un grupo de individuos, de impulsar un proyecto editorial. Pero ese deseo, m\u00e1s que obedecer a un plan de trabajo o de negocio, bien articulado, se basa en el voluntarismo.<\/p>\n<p>A veces el editor tiene buenos contactos que le permiten intuir que podr\u00e1 librar los escollos financieros del proyecto, en ocasiones cuenta con patrocinadores para superar los dif\u00edciles inicios del negocio\u2026 a veces\u2026 Pero qued\u00e9monos en el tema \u201cnegocio\u201d.<\/p>\n<p>Toda empresa, aunque su prop\u00f3sito sea cultural, debe concebirse como negocio. El principal problema no es propiamente producir el libro, sino comercializarlo, es decir, saber hacerlo llegar al lector, de tal suerte que el capital invertido regrese en el menor tiempo y arroje las mayores ganancias posibles. Esto, que es el principio del que parten las grandes editoriales, motivo por el cual apuestan al <em>best seller<\/em>, deber\u00eda regir a las peque\u00f1as editoriales. A menos que sepan darle la vuelta al problema e inventar nuevos paradigmas que hagan sus proyectos no s\u00f3lo cultural, sino tambi\u00e9n financieramente rentables.<\/p>\n<p>El problema es que los editores independientes, y no me refiero a los que est\u00e1n aqu\u00ed, sino a los que no vinieron, carecen de muchas bases y conocimientos. Conozco a muchos colegas en M\u00e9xico, por ejemplo, que viven un total desastre organizativo.<\/p>\n<p>No tienen contratos firmados con los autores; su contabilidad es un caos; no han presentado sus declaraciones de impuestos y, por lo tanto, no han pagado adecuadamente sus impuestos y deben m\u00e1s de lo que imaginan al fisco; no est\u00e1n al corriente en el pago de derechos de autor; no tienen un control efectivo de inventarios, producen m\u00e1s de lo que pueden colocar en los puntos de venta que les dan espacio y sus inventarios los aplastan porque carecen de bodega, los libros se almacenan en todos los rincones de la casa, incluyendo el ba\u00f1o y debajo de la cama; lo colocado en librer\u00edas se vende, pero olvidan pasar a cobrar o carecen de un sistema administrativo que les permita hacerlo, en fin, est\u00e1n t\u00e9cnicamente al borde de la quiebra o, si las autoridades hacendarias se lo proponen, de la c\u00e1rcel. Podr\u00edamos decir que ese es precisamente el encanto del editor independiente. Pero partamos, para darle sentido a esta intervenci\u00f3n, de que realmente queremos hacer algo por cambiar esa situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entonces necesitamos profesionalizar nuestro oficio. La pregunta es\u2026 \u00bfse puede? \u00bfC\u00f3mo?<\/p>\n<p>Parto de dos escenarios:<\/p>\n<ol>\n<li><strong>El inmediato:<\/strong> es decir, el de los editores que hoy est\u00e1n ejerciendo como tales o aquellos que est\u00e1n a punto de ingresar al negocio y necesitan urgentemente capacitaci\u00f3n y\u2026<\/li>\n<li><strong>El futuro:<\/strong> el de la legi\u00f3n de editores que el mundo necesita para enfrentar los retos venideros.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Hasta aqu\u00ed he hablado del hoy que nos es familiar, pero, \u00bfqu\u00e9 hay de lo que se avecina? Me he encontrado en el camino, y hablando de lo \u201cinmediato\u201d, a editores que acometen sus tareas de manera tradicional en todos los sentidos. Tengo, por ejemplo, un par de amigos que producen sus libros utilizando monotipos y prensas planas y que han logrado crear un mercado para sus libros, que son caros y que producen en tirajes m\u00ednimos. Pero \u00e9sa, m\u00e1s que una labor editorial comercial, es una labor art\u00edstica. La mayor parte de los peque\u00f1os editores usan las mismas herramientas, hasta cierto punto \u201cmodernas\u201d, que los \u201cgrandes\u201d, es decir, programas de c\u00f3mputo para dise\u00f1o y formaci\u00f3n, impresi\u00f3n en <em>offset<\/em> y encuadernaci\u00f3n r\u00fastica cosida o <em>hot melt<\/em>. Pocos han explorado las nuevas tecnolog\u00edas y muy, muy pocos, comprenden sus ventajas y las saben aprovechar altern\u00e1ndolas con las tecnolog\u00edas convencionales. El mercado del libro est\u00e1 cambiando a velocidad vertiginosa.<\/p>\n<p>El editor actual tiene que aprender a paso acelerado para adelantarse a los cambios, y el futuro editor tiene que formarse acad\u00e9micamente, de tal suerte que el mundo de la edici\u00f3n est\u00e9, cada vez m\u00e1s, en manos de profesionales del libro.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s aqu\u00ed, en Europa, este planteamiento les parezca exagerado porque en varios pa\u00edses cuentan con opciones para la formaci\u00f3n universitaria de editores, pero en M\u00e9xico y en gran parte de Am\u00e9rica Latina las ciencias y artes del libro se aprenden en la pr\u00e1ctica. Para que se den una idea: hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os organic\u00e9 en M\u00e9xico los primeros seminarios para la formaci\u00f3n de editores. En aquel entonces mi planteamiento respecto a la necesidad de crear carreras para la formaci\u00f3n de editores con nivel universitario causaba sonrisas entre la concurrencia. Quince a\u00f1os despu\u00e9s, m\u00e1s o menos, se cre\u00f3 la primera maestr\u00eda en edici\u00f3n en la Universidad de Guadalajara, que fracas\u00f3 tras pocos a\u00f1os y s\u00f3lo consigui\u00f3, si mal no recuerdo, dos egresados. Hoy se imparten infinidad de cursos de capacitaci\u00f3n para editores impulsados particularmente por la C\u00e1mara Nacional de la Industria Editorial  Mexicana (Caniem), y un diplomado.<\/p>\n<p>Sin embargo, los cursos son demasiado caros para los editores independientes, que viven al d\u00eda y no tienen siquiera los recursos para pagar su cuota a la C\u00e1mara, y el diplomado es muy absorbente para quien tiene que atender su negocio y muy general, equivalente apenas a una introducci\u00f3n al quehacer editorial.<\/p>\n<p>Pero no me malentiendan. Los cursos son imprescindibles, aunque hoy se impartan de manera inconexa y est\u00e9n pensados m\u00e1s para paliar deficiencias de quien ya ejerce alguna labor en el terreno editorial que para dotarlo de s\u00f3lidas bases integrales para su profesionalizaci\u00f3n. \u00bfY qu\u00e9 significa esa profesionalizaci\u00f3n? Lo resumir\u00eda en los siguientes 10 puntos:<\/p>\n<ol>\n<li>Saber <strong>definir un proyecto editorial<\/strong> a partir de estrategias claras, previa investigaci\u00f3n del mercado, con una clara definici\u00f3n del nicho al que uno quiere dirigirse.<\/li>\n<li>Saber <strong>planear el trabajo<\/strong> a corto, mediano y largo plazo en funci\u00f3n de los objetivos planteados, acorde con un presupuesto bien estructurado.<\/li>\n<li>Saber <strong>trabajar protegiendo los activos<\/strong>, estableciendo con los autores contratos que protejan los intereses de ambas partes.<\/li>\n<li>Saber <strong>organizar la estructura de la empresa<\/strong>, por peque\u00f1a que sea. Esto puede significar, en el caso de la empresa unipersonal y a falta de personal qu\u00e9 administrar, la adecuada planeaci\u00f3n del tiempo.<\/li>\n<li>Saber llevar a cabo un <strong>an\u00e1lisis constante<\/strong> del comportamiento de las operaciones en cuanto a producci\u00f3n, colocaci\u00f3n y venta de libros.<\/li>\n<li>Saber <strong>qu\u00e9 publicar una vez definido el nicho<\/strong> que uno quiere abordar, ya sea adquiriendo derechos o propiciando el desarrollo de obras.<\/li>\n<li>Saber <strong>ser gerente y agente de ventas<\/strong>, pues el libro no se vende solo, y aprender a desarrollar nuevas estrategias de venta ante la feroz competencia que se da en el mercado por los nichos de venta.<\/li>\n<li>Saber <strong>elaborar un programa de producci\u00f3n,<\/strong> previo conocimiento de las diversas tecnolog\u00edas disponibles; es decir, saber aprovechar las tecnolog\u00edas para desarrollar nuevas formas de producci\u00f3n, comercializaci\u00f3n y venta.<\/li>\n<li>Saber <strong>estimar adecuadamente los costos<\/strong> y, en funci\u00f3n de \u00e9stos y del conocimiento que uno debe tener de la cadena de comercializaci\u00f3n, establecer el factor multiplicador que permita que el retorno de capital no signifique p\u00e9rdida, como en muchos casos, sino al menos recuperaci\u00f3n, aunque preferentemente ganancia que permita el crecimiento de la empresa y la acumulaci\u00f3n de capital.<\/li>\n<li>Saber <strong>administrar la empresa<\/strong>, donde esto significa saber elaborar contratos, estimar costos, controlar gastos, cumplir con el pago a proveedores, elaborar\u00a0 declaraciones hacendarias y pagar impuestos, controlar la distribuci\u00f3n y venta y saber, finalmente, cobrar pronta y oportunamente.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Esto suena, quiz\u00e1, como un esquema para formar a un administrador y no a un editor. Y es cierto. Creo que el \u00e9xito o fracaso de una empresa editorial radica no s\u00f3lo o, al menos, no fundamentalmente en un buen cat\u00e1logo, sino en una buena administraci\u00f3n. Conozco cat\u00e1logos que son unos bodrios, pero bodrios exitosos.<\/p>\n<p>Sin embargo, la profesionalizaci\u00f3n del editor debe partir tambi\u00e9n de s\u00f3lidas bases en materia de lo que le es inherente a la producci\u00f3n editorial, y que resumo en los siguientes cuatro puntos:<\/p>\n<ol>\n<li>Conocimientos s\u00f3lidos de tipograf\u00eda y de dise\u00f1o editorial basados en el dominio del proceso de preproducci\u00f3n y producci\u00f3n en su conjunto.<\/li>\n<li>Conocimiento del proceso de preproducci\u00f3n, es decir, de los recursos para realizar las lecturas propias del cuidado editorial en cada uno de los pasos que lleva convertir un original en plana formada, la tipograf\u00eda, la formaci\u00f3n, y la creaci\u00f3n de lo que se llamaba \u201cprueba fina\u201d y que hoy es, generalmente, un archivo electr\u00f3nico en formato PDF.<\/li>\n<li>Conocimiento de los diversos recursos de producci\u00f3n, desde el libro electr\u00f3nico, el aprovechamiento de las nuevas tecnolog\u00edas de impresi\u00f3n digital basadas en t\u00f3ner o en tintas, la utilidad de las tecnolog\u00edas de impresi\u00f3n tradicional, como el <em>offset<\/em>, y la sabia combinaci\u00f3n o alternancia entre ellas.<\/li>\n<li>Y, finalmente, el conocimiento de las diversas opciones de encuadernaci\u00f3n y acabados.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Yo, como supongo que muchos de ustedes, me form\u00e9 en la pr\u00e1ctica, pero tuve la fortuna de tener buenos maestros y de empezar cuando a\u00fan se usaba el linotipo, para luego llegar a las primeras fotocomponedoras y la <em>composer<\/em> de ibm. Fui de los primeros en M\u00e9xico en explorar y usar la computadora, armada de programas como Pagemaker, Ventura y Corel Draw, para formar libros. Tambi\u00e9n me toc\u00f3 la carrera tecnol\u00f3gica para incrementar la resoluci\u00f3n de las impresoras l\u00e1ser de 300 a 400, luego a 600, 800 y 1200 puntos.<\/p>\n<p>Enfrent\u00e9 la resistencia de los editores de aquel entonces que rechazaban lo nuevo y desconocido, hasta que vieron sus ventajas y se familiarizaron con ellas, s\u00f3lo para volver a su testarudez cuando, en 1995, introduje por primera vez al mercado editorial mexicano el uso de la impresi\u00f3n digital para promover la impresi\u00f3n en tiros cortos. Tal fue la resistencia a lo nuevo, que decid\u00ed reorientar mi propio sello, Ediciones del Ermita\u00f1o, hacia esa nueva tecnolog\u00eda. Cre\u00e9 la colecci\u00f3n <em>Minimalia<\/em>, que desde entonces produzco en tirajes iniciales de s\u00f3lo 100 ejemplares. Fueron al menos diez a\u00f1os muy duros, a\u00f1os de \u201cevangelizaci\u00f3n\u201d en torno a las nuevas tecnolog\u00edas, de infinidad de pl\u00e1ticas y conferencias, de asesor\u00edas que impart\u00ed en numerosas instancias; a\u00f1os en los que a duras penas consegu\u00eda el trabajo necesario para justificar econ\u00f3micamente las impresoras digitales que hab\u00eda adquirido, hasta que finalmente m\u00e1s y m\u00e1s editores se dieron cuenta de sus ventajas y muchos comenzaron a explorar la alternativa que durante 10 a\u00f1os les hab\u00eda estado ofreciendo.<\/p>\n<p>Desde que surgi\u00f3 mi empresa editorial, hace 22 a\u00f1os, he visto surgir y sucumbir infinidad de proyectos editoriales. Y he visto cambiar el mercado. Pero s\u00e9 que lo que he visto no es m\u00e1s que el inicio de transformaciones m\u00e1s profundas. Y precisamente para enfrentar los cambios que se avecinan es que es imprescindible realizar una labor de profesionalizaci\u00f3n del medio.<\/p>\n<p>\u201cPara ilustrar el problema se me antoja hacer un par\u00e9ntesis e importar un ejemplo que me toc\u00f3 vivir hace m\u00e1s de 20 a\u00f1os, cuando fui director de una instituci\u00f3n que ten\u00eda por objetivo formar traductores e int\u00e9rpretes. La situaci\u00f3n de esas profesiones era similar a la que viven los editores. Se trataba de una labor que carec\u00eda de reconocimiento profesional y que, por lo tanto, cualquiera pod\u00eda desempe\u00f1ar impunemente. Es decir, los jefes encargaban las traducciones a sus secretarias, supuestamente \u201cbiling\u00fces\u201d, que a duras penas dominaban su propio idioma, lo mismo que hoy se encarga la producci\u00f3n de un libro a insensatos impostores, dise\u00f1adores gr\u00e1ficos en el mejor de los casos, que conf\u00edan en la automatizaci\u00f3n de los programas de dise\u00f1o y composici\u00f3n tipogr\u00e1fica, ignorando las m\u00e1s elementales reglas del oficio. Hab\u00eda quiz\u00e1s en aquel entonces una ventaja en el terreno de la traducci\u00f3n e interpretaci\u00f3n: ambas se impart\u00edan como carreras t\u00e9cnicas y ya exist\u00edan estudios con caracter\u00edsticas de posgrado. A m\u00ed me toc\u00f3 elevarlas al grado de licenciatura y encabezar la lucha por el reconocimiento profesional de traductores e int\u00e9rpretes en M\u00e9xico. Con anterioridad hab\u00edamos creado la Asociaci\u00f3n de Traductores Profesionales, que batall\u00f3 por lograr el reconocimiento social de la profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>De entonces a la fecha, la situaci\u00f3n de traductores e int\u00e9rpretes ha cambiado notablemente.<\/p>\n<p>Extrapolando esa experiencia, dir\u00eda que hoy enfrentamos en el terreno del quehacer editorial un reto similar. Necesitamos, por un lado, profesionalizar esa labor y, por otro, lograr el reconocimiento social del profesional <em>vs.<\/em> el improvisado. S\u00e9 que esto puede sonar ofensivo para quien hoy ejerce profesionalmente el quehacer editorial sin una formaci\u00f3n acad\u00e9mica, forjado sobre la base de la  experiencia. Lo mismo pasaba en el terreno de la traducci\u00f3n e interpretaci\u00f3n. Quienes ejerc\u00edan ambas actividades se hab\u00edan forjado en la pr\u00e1ctica. Esos profesionales emp\u00edricos tuvieron que convertirse en los te\u00f3ricos y profesores de las futuras generaciones de licenciados en traducci\u00f3n e interpretaci\u00f3n. Hoy, los editores emp\u00edricos tenemos frente a nosotros un reto similar: formar a las futuras generaciones de licenciados en las ciencias y artes del libro, a los futuros editores.<\/p>\n<p>Sin embargo, la creaci\u00f3n de carreras profesionales, de estudios t\u00e9cnicos, de licenciatura y de posgrado en el terreno del quehacer editorial no es m\u00e1s que el inicio de una larga batalla que debemos librar por profesionalizar nuestro medio, porque es una labor a largo plazo que debe ir de la mano de la creaci\u00f3n de conciencia social acerca de la necesidad de que, quienes tengan en sus manos convertir los textos de los autores en libros, sean profesionales calificados. El segundo frente de esta batalla por la profesionalizaci\u00f3n de nuestro medio reside en el hoy y el ahora.<\/p>\n<p>Concluyo: la labor sistem\u00e1tica de capacitaci\u00f3n profesional del editor es vital e impostergable. Vital, porque su funci\u00f3n es crucial para mantener viva la bibliodiversidad en el mundo. Impostergable, porque muchos vamos atr\u00e1s de las transformaciones, y hay que saber ir adelante. Pero tambi\u00e9n es impostergable impulsar la creaci\u00f3n de carreras profesionales en el terreno de la edici\u00f3n a niveles de licenciatura, maestr\u00eda y doctorado, apuntaladas por una labor constante de investigaci\u00f3n en torno al cambio de paradigmas en los procesos de la lectura en las nuevas generaciones, cada vez m\u00e1s apegadas a las nuevas tecnolog\u00edas.<\/p>\n<p>Tiempo atr\u00e1s me invitaron a dar una conferencia en el Centro Universitario de Investigaciones Bibliotecol\u00f3gicas de la unam que intitul\u00e9: \u201c\u00a1Que muera el libro, que viva la lectura!\u201d, que escandaliz\u00f3 y molest\u00f3 a m\u00e1s de uno. Estoy convencido de que el contenedor del texto que hoy llamamos libro, y que ha sufrido muchas transformaciones a lo largo de la historia, est\u00e1 por vivir cambios importantes que llevar\u00e1n a modificar tambi\u00e9n nuestro concepto de tipograf\u00eda, formaci\u00f3n y dise\u00f1o de los libros y, a la postre, nuestra manera de leer, de apropiarnos del texto. Hoy tenemos no s\u00f3lo la tarea de capacitarnos para competir cada vez mejor en un mercado dif\u00edcil, sino tambi\u00e9n de prepararnos profesionalmente para lo que se avecina. Tenemos la obligaci\u00f3n social y cultural de preparar nuevas generaciones de editores que dominen las ciencias y las artes del libro.<\/p>\n<p>Mientras lo logramos, bienvenidos sean los editores independientes, innovadores, los <em>kamikazes<\/em> del oficio editorial, que innovan, enriquecen nuestra cultura. Profesionalizar no debe significar perder esa frescura ni nuestra desmadrosa forma de ser, dicho en buen mexicano. El sentido de profesionalizarnos es simple y sencillamente aprender a perdurar, a prevalecer, a sobrevivir y, quiz\u00e1s, a crecer.<\/p>\n<p>*azh, abril 2007<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El editor actual tiene que aprender a paso acelerado para adelantarse a los cambios, y el futuro editor tiene que formarse acad\u00e9micamente, de tal suerte que el mundo de la edici\u00f3n est\u00e9, cada vez m\u00e1s, en manos de profesionales del libro.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[3,6],"tags":[],"class_list":["post-251","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editor","category-presentaciones-y-ponencias"],"aioseo_notices":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pOdts-43","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/251","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=251"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/251\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":253,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/251\/revisions\/253"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alejandrozenker.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}