El temario fue quizás muy ambicioso para las escasas cuatro horas disponibles, sin embargo, creo que logramos ofrecer un panorama general de los cambios que se han dado en la historia reciente y los retos que enfrentamos con miras al futuro próximo. Los integrantes de la maestría son en su mayor parte profesionales bien preparados abiertos a otras visiones y al cambio. Ya no pude abordar algunos temas que quizás veamos en una próxima visita de los estudiantes a nuestra editorial.
La ciberliteratura y el cerebro digital
Me pidieron que hablara hoy sobre Ciberliteratura, pero propuse cambiar el enfoque y ofrecerles unas reflexiones que pretenden, deliberadamente, provocarlos. Porque siento que estamos tomando al toro por el rabo. Tratemos de voltear las cosas y mirarlas desde otro punto de vista: es decir, el de los cambios que está sufriendo el cerebro en la época digital, de las transformaciones vertiginosas que por tanto están sufriendo no tanto el “libro” en sí mismo, sino los lectores y la lectura y lo que de ello se desprende. Espero no fracasar en el intento.
La vinculación profesional del editor a través de las redes internacionales y el surgimiento de nuevos paradigmas de colaboración
Cuando hablamos del futuro del libro hay que partir de un elemento básico: así como las cosas han cambiado a lo largo de los últimos 20 años, las cosas van a seguir cambiando, pero quizás a mayor velocidad. Quienes estamos en el mundo del libro y de la lectura, tenemos que hacer acopio no sólo de conocimientos, sino también de imaginación para intuir el futuro y para anticipar los cambios. Para podernos preparar. Es decir, hay que tener una idea del futuro para saber qué hacer en el presente.
La transfiguración del editor, del libro y de la lectura en época de cambio y recesión
La época de las predicciones aventuradas sobre el futuro del quehacer editorial quizá ya pasó. Las nuevas tecnologías dejaron de ser “nuevas”; la fuerza e importancia de internet, para quien lo dudara, quizá quedó demostrada definitivamente en unas elecciones de las que salió triunfante el primer presidente afroamericano en la historia de Estados Unidos, quien basó buena parte de su estrategia electoral mediática en ese nuevo recurso que ya tampoco es tan nuevo; la viabilidad del libro electrónico como medio alternativo o primordial también ha dejado de ser cuestionada.



















