Hace poco recibí una inusual e inesperada invitación de parte de Pedro Hernández y Juan Ferrer para apadrinar la inauguración del centro cultural llamado “Casa Laboratorio de Expresión y Talleres Libres, A.C.” en Orizaba, Veracruz. Conociendo lo difícil que es impulsar proyectos culturales en México, decidí aceptar solidariamente la invitación. Además, como he estado impulsando la realización de la Primera Jornada de Vinculación de Gestores Culturales, tenía particular interés en conocer una iniciativa de esa naturaleza. Así las cosas y acompañado de mi compañera Laura, así como de mis dos sobrinos Fatna y Rasheny, nos lanzamos a la aventura. Llegamos sin mayores contratiempos y nos dimos a la tarea de buscar hotel y recorrer el centro de la ciudad. Durante la comida, el escultor Pedro Hernández, nuestro anfitrión, nos explicó los pormenores del proyecto. Así nos dirigimos al lugar de los hechos: una especie de gran bodega acondicionada que antes rentaba la esposa de Juan Ferrer, que tiene al lado una fonda, para eventos de diversa índole. Juan es un encantador personaje cuya familia, incluyéndolo a él, se ha dedicado a curtir y trabajar pieles y él mismo es un artista con gran talento.

Apadrinamos la inauguración Lorena López y yo acompañados de una nutrida concurrencia. La exposición que montaron fue diversa. Pinturas, esculturas, collage, tallados, en fin, un agasajo visual. También tuvimos oportunidad de conversar con los artistas participantes, que nos explicaron obra y técnica. Al finalizar el convivio Pedro Hernández me obsequió una escultura de su autoría titulada precisamente “Fotógrafo”.

Al día siguiente, Juan Ferrer nos invitó a hacer un recorrido por el Pico de Orizaba que estaba nevado, esplendoroso. Subimos hasta donde la nieve nos dejó. Nuestros acompañantes no habían visto nunca semejante cantidad de nieve ni sentido la intensidad del frío. Pero pese a la altura yo me sentí de maravilla, recordando mis viajes invernales a Noruega (toda proporción guardada).

Regresamos con un agradable sabor de boca. Aunque, claro, al aproximarnos al D.F. nos encontramos con un gigantesco embotellamiento. Había diluviado y se habían desbordado los ríos. Así las cosas, pese a estar a sólo 12 km de la entrada a la Ciudad, dimos vuelta e iniciamos un desproporcionado rodeo de más de 100 km para entrar por Cuernavaca. La osadía valió la pena. En el camino vislumbramos un maravilloso arcoíris que nos alegró el día.

Qué es la Casa Laboratorio de Expresión y Talleres Libres A.C.

Por Pedro Hernández

“Nace de la necesidad de crear un espacio libre e independiente para las manifestaciones artísticas de toda índole incluyendo las nuevas propuestas como el performance y la instalación estas disciplinas cada vez ganando su lugar en el mundo del arte contemporáneo, casa laboratorio es el lugar donde se desarrolla todo tipo de expresión sin convencionalismo de las instituciones gubernamentales puesto que el objeto social es el de “ promover las bellas artes en el interior y fuera del país de manera gratuita “ .

Siendo así las cosas un grupo de artistas comprometidos con su quehacer y su convicción en el mundo del arte se ha dado a la tarea de promocionar artistas de gran calidad y a su vez de dar a conocer a creadores que por alguna razón su trabajo no ha salido a la luz a pesar que tienen el suficiente peso y razón de ser en el mundo del arte contemporaneo, es por eso que CASA LABORATORIO se ha dado el compromiso de salvar y mostrar al mundo el gran talento mexicano que a veces se encuentra oculto y por culpa de los demonios “la ignorancia” y “la necesidad” se pierden en las sombras; esperemos que este esfuerzo que es de todos y hecho con el corazón den sus resultados.”